
Snoopy: El Beagle que conquistó el espacio…y a la relojería.
Hoy os voy a contar algo más sobre mi: además de los relojes, me gustan mucho los Lego.
Esto es relevante porque a principios de mes salió el set 21368 de Lego Ideas con la casita de Snoopy, y fue la excusa perfecta para hablar de algo que llevaba tiempo rondando: este Beagle lleva décadas apareciendo en los diales de relojes de todo tipo, y en un principio su presencia no fue un capricho de marketing, sino una condecoración oficial.
Pero antes de llegar a los relojes (y al video, en el que os enseño todo), toca hacer una pequeña parada en los orígenes.
De ser una mini tira cómica, a convertirse en el perro más famoso de Estados Unidos
Snoopy es el coprotagonista de la tira cómica Peanuts, creada por Charles M. Schulz, nacido en Minneapolis, Minnesota. Desde pequeño, Schulz tenía claro que dibujar era lo suyo: su primera publicación data de 1937, cuando tenía apenas 15 años, y estaba inspirada en su propio perro, Spike.
Dos eventos marcarían profundamente su vida —y en cierta manera la personalidad de sus personajes—: la muerte de su madre en 1943 y su paso por la Segunda Guerra Mundial, donde fue desplegado en Europa aunque, por suerte, nunca llegó a entrar en combate.
De vuelta a casa, Schulz creó Li’l Folks, una tira en la que ya aparecía un pequeño Charlie Brown junto a su perro Rover. En 1950 vendió la tira a una nueva publicación, que vino con cambio de nombre incluido: Peanuts, un título que al autor, según se cuenta, nunca le terminó de convencer. El debut oficial fue el 2 de octubre de 1950.
Dos días después, el 4 de octubre de 1950, llegó Snoopy.
Al principio era simplemente eso, un perro. Pero con el tiempo fue ganando personalidad y empezó a compartir sus pensamientos con los lectores. Escritor, abogado, boy scout, piloto de combate de la Primera Guerra Mundial y astronauta.
Durante cincuenta años, Peanuts fue un éxito arrollador en Estados Unidos, y la maquinaria del marketing americano hizo el resto: Snoopy y su banda empezaron a aparecer en absolutamente todas partes.
¿Cómo llegó Snoopy a la luna? – 14 segundos que lo cambiaron todo
Y aquí es donde la cosa se pone interesante de verdad.
En 1968, la NASA nombró a Snoopy mascota oficial del Manned Flight Awareness Program, el programa encargado de garantizar que todo el personal involucrado en misiones tripuladas tuviera los protocolos bien claros y no hubiera margen para el error. No fue un gesto puramente simbólico: venía motivado por el fallecimiento de tres astronautas en el incendio del Apolo I en 1967, y Snoopy, el ídolo americano del momento, resultaba ideal para dar visibilidad al programa.
Desde entonces existe el Silver Snoopy Award, un reconocimiento que los propios astronautas entregan a compañeros y trabajadores que han contribuido activamente a la seguridad y el éxito de las misiones. Y el módulo lunar del Apolo 10 —la misión de ensayo previa al alunizaje del Apolo 11— se llamó precisamente Snoopy.
La misión iba bien hasta que un tanque de oxígeno explotó a mitad de camino. El objetivo ya no era llegar a la Luna, sino volver con vida. Con los sistemas dañados y prácticamente navegando a ojo, los astronautas calcularon que necesitaban encender los propulsores del módulo Aquarius durante exactamente 14 segundos para posicionarse en el ángulo correcto de entrada en la atmósfera. Pasarse o quedarse corto habría sido fatal.
Esos 14 segundos los midió un Omega Speedmaster Professional.
Por esa contribución, la NASA entregó a Omega el Silver Snoopy Award. Y ahí está el origen de una de las colaboraciones más especiales —y codiciadas— del mundo de los relojes de lujo.
Las 3 apariciones estelares de Snoopy en las esferas de Omega
El primero llegó en 2003, 33 años después del reconocimiento. Se fabricaron 5.441 ejemplares, cifra que corresponde a la duración exacta de la misión del Apolo 13: 142 horas, 54 minutos y 41 segundos.
El segundo, en 2015, conmemoraba el 45 aniversario de la misión. Dial blanco, detalles que incluyen el mensaje «What could you do in 14 seconds?» en los primeros compases del cronógrafo, y un Snoopy en plata en el caseback, trabajado a mano. Solo 1.970 unidades, una de las piezas más buscadas del catálogo de Omega.
El tercero, en 2020, por el 50 aniversario, combina blanco y azul y luce en el reverso el famoso diagrama en el que Snoopy da un paseo por la órbita lunar. Sigue disponible en catálogo…pero no sin listas de espera.
Snoopy para todos
Los Speedmaster de Omega tienen todo el sentido del mundo, pero también precios que no están al alcance de cualquiera. Por suerte, la presencia de Snoopy en relojes va mucho más allá.
Avi-8 lo ha incluido en numerosos modelos, siempre en su faceta de piloto de combate. BALL Watch lanzó una pieza algo más premium, limitada a 410 unidades, con el Beagle en el mismo registro. Y Orient llegó a utilizarlo para conmemorar el 75 aniversario de la marca, lo que dice bastante del peso que tiene este personaje: que te usen para celebrar toda tu historia no es poca cosa.
Pero si hay una marca que ha convertido a Snoopy en un clásico accesible, esa es Timex, que lleva años combinando el universo Peanuts con diseños a precios competitivos y una narrativa propia en cada esfera.
Pocas veces un personaje de cómic ha cruzado de forma tan orgánica al mundo de la relojería. Snoopy no está en los relojes por capricho: está porque estuvo en la Luna, como reconocimiento a un reloj que ayudó a salvar vidas, y porque durante más de cincuenta años ha recordado que soñar —aunque seas un perro que escribe novelas en el tejado de su caseta— siempre vale la pena.

JC Justo a Tiempo
Relojes y memes es mi estilo. ¡Es hora de tomarse la relojería como algo más divertido! Creo contenido en YouTube y ahora escribo en Estrase.














