NOMOS Club Sport Neomatik. El reloj para todo viene de Alemania.

Publicado el: 08/09/2026|10 minutos de lectura|

Cuando pensamos en un reloj deportivo, probablemente nuestra mente viaje a Suiza buscando un estereotipo común: una construcción robusta y una estética versátil. No obstante, desde Alemania, NOMOS Glashütte juega con sus propias reglas para desmarcarse por completo de los convencionalismos suizos con la complicación más difícil de ejecutar: el minimalismo. Desde esta premisa, dentro de su catálogo emerge el Club Sport Neomatik. Una pieza deportiva capaz de satisfacer cualquier necesidad sin perder un ápice de elegancia y a un precio que realmente puede incomodar a algunos titanes de la industria.

NOMOS. La Bauhaus de la relojería.

Roland Schwertner © Worldtempus

Sede de Nomos, Glashütte © Nomos

Para entender este reloj hay que entender primero a la marca. NOMOS Glashütte nació en enero de 1990, apenas dos meses después de la caída del Muro de Berlín, de la mano de Roland Schwertner, un fotógrafo e informático de Düsseldorf sin experiencia previa en relojería. Se instaló en Glashütte, la cuna de la alta relojería alemana, convirtiéndose en la primera manufactura en abrir allí tras la reunificación. Su primera colección llegó al mercado en 1992, con cuatro modelos —Tangente, Orion, Ludwig y Tetra— que, con matices, se mantienen más de tres décadas después.

Pese a su relativa juventud, la marca alemana se ha ganado el respeto de toda la industria gracias a su característica más diferencial: el diseño. Su filosofía emana de Susanne Günther, una diseñadora gráfica formada en la estética de la Deutscher Werkbund, precursora de la Bauhaus. Un influjo que no solo se utiliza como estrategia de marketing, sino que realmente sustenta su ADN. El minimalismo y el color priman por encima del resto, creando un lenguaje estético común que conecta cada pieza de su catálogo y forja una identidad propia y reconocible.

Club Sport. Así se hace el reloj deportivo moderno.

Grosor © Nomos

Nomos Club Sport Neomatik © Nomos

Brazalete © Nomos

Dentro de la filosofía de la marca, la línea Club ocupa un lugar tan concreto como estratégico: es la puerta de entrada más deportiva y versátil, pensada para el uso diario sin renunciar a la construcción y el rigor técnico. En este caso, analizamos el Club Sport Neomatik Petrol —referencia 746— como una de sus expresiones más maduras e interesantes.

Lo primero que llama la atención es su presencia. Construido en acero, presenta una apariencia robusta pero refinada, realmente majestuosa, en gran parte gracias a un tamaño realmente contenido: 37 milímetros de diámetro, apenas 8,3 milímetros de grosor y 47,7 milímetros de asa a asa. Medidas que huyen por completo de la ostentación, encajando a la perfección dentro de la nueva tendencia que demanda relojes de tamaño contenido. Algo que le sienta de escándalo pues, unido a su peso reducido, es un reloj muy cómodo que prácticamente desaparece —en el buen sentido—, pues se siente presente pero liviano, sutil y sin llegar a molestar durante jornadas largas. Parece mentira que un reloj deportivo quede tan contenido y plano en la muñeca, siendo una verdadera delicia.

Gran parte de esa comodidad se debe a su brazalete metálico de 18 milímetros de ancho. El brazalete, al igual que la caja, alterna superficies pulidas a espejo con otras cepilladas —de dentro a fuera—, lo que le confiere un toque sofisticado sin renunciar a la practicidad necesaria del día a día. Utilidad que también se siente en su cierre, delgado pero firme, con un sistema de microajuste eficaz que se conjuga a la perfección con el quick-release. Este permite intercambiarlo en tan solo unos segundos, optando por alternativas como correas de tela o de cuero que le sientan igual de bien.

Con todo ello, la guinda de su construcción es el uso de un cristal de zafiro con tratamiento antirreflectante tanto en la parte delantera como en la trasera. Si bien es cierto que se puede elegir la opción cerrada —por 300 euros menos—, considero que es un extra que merece la pena pagar. Poder contemplar el calibre DUW 3001 es toda una delicia, pues alcanza un nivel de detalles y acabados propio de piezas muy superiores en precio.

De cualquier forma, independientemente de la elección, eso no compromete su resistencia al agua de 20 atmósferas, unos 200 metros. Una cifra sorprendente teniendo en cuenta la vocación más casual de esta pieza, más aún si tenemos en cuenta que monta una corona de rosca —con anillo rojo de aviso— en lugar de una corona a presión. Lo que te ofrece una versatilidad tremenda para usarlo sin preocupación en el día a día de la oficina pero también para nadar en la playa sin pensarlo dos veces.

Esfera petrol. La hipnosis del minimalismo.

Dial © Nomos

Superluminova © Nomos

Queda claro que su construcción refinada invita a usarlo a diario de manera placentera, pero la esfera merece un capítulo aparte, en gran parte porque esa facilidad de uso se debe a una legibilidad envidiable. Recordemos la razón de ser de la Bauhaus: optar por el minimalismo, eliminando cualquier elemento superfluo que pueda poner en riesgo la practicidad del objeto en cuestión.

El Club Sport ensalza ese mantra con un dial limpio y bien estructurado. En primer lugar, con la elección de relegar el segundero a una pequeña subesfera. Su acabado radioconcéntrico no solo le confiere textura y profundidad, sino que también potencia la diafanidad general del dial. En segundo lugar, llama la atención la interpretación propia de los diales California —combina números romanos en la mitad superior y números arábigos en la mitad inferior—, con índices numéricos que alternan con bastones aplicados y quedan rodeados por el minutero. El resultado es que resulta muy sencillo determinar la hora y el minuto exacto en cualquier situación, también de noche: cada índice, al igual que sus agujas rodiadas, está recubierto de Superluminova blanca que irradia una luz clara e intensa en la oscuridad.

El último detalle a tener en cuenta: su color petrol. Si bien es cierto que la línea Club se ofrece en multitud de colores —tanto en el Campus como en el Sport—, la elección del petrol es muy interesante. Un verde claro, discreto y versátil en el día a día, que contrasta lo suficiente para que la legibilidad sea sencilla, pero que no renuncia a la sofisticación. Su efecto tornasolado hace que el reloj explote bajo la luz del sol, ofreciendo una degradación de color cargada de matices imposible de ignorar. Algo que conjuga a la perfección con el dorado de la palabra «Neomatik», junto al nombre de la marca bajo las doce.

Calibre DUW 3001. Corazón alemán de manufactura propia.

Calibre DUW 3001 © Nomos

Calibre DUW 3001 © Nomos

Anteriormente se ha hablado del doble cristal de zafiro de esta referencia 746, lo que nos conduce a su calibre DUW 3001. Un movimiento automático diseñado y fabricado íntegramente por NOMOS. Un aspecto que para nada es baladí, pues aquí es donde el reloj deja de ser solo una cuestión estética para convertirse en una verdadera declaración de intenciones.

El DUW 3001 monta 27 rubíes, tiene un diámetro de 28,8 mm y ofrece una reserva de marcha de hasta 43 horas. Una cifra que para algunos podría resultar corta, si bien es cierto que podría llegar a aguantar un fin de semana. No obstante, debemos ser justos, pues este sacrificio permite una de las características más apreciadas del modelo: su grosor de tan solo 8,3 milímetros —cristal de zafiro incluido—. Algo que sería imposible si no montase este calibre de tan solo 3,2 milímetros de altura, uno de los más finos de su categoría. Considero que es un peaje que merece la pena pagar si usas este reloj a diario, pues su reserva de marcha cumple con creces y su delgadez es exquisita.

Especificaciones que se complementan con el Swing System, un escape de fabricación propia con el que NOMOS sustituyó las piezas de terceros —anclas y ruedas de escape que antes procedían de Suiza— por un sistema íntegramente desarrollado en Glashütte. No es un dato menor, pues pocas manufacturas, ni siquiera algunas mucho más grandes, pueden decir lo mismo.

La opinión de Ismael (@ismaeljlara)

Nomos Club Sport Neomatik © Ismael Lara

Después de analizarlo a fondo, la sensación que me deja el Club Sport Neomatik Petrol es la de un reloj que no necesita levantar la voz para hacerse notar. Al contrario, su diseño contenido renuncia a la extravagancia, pero no a los detalles que no te permiten apartar la mirada de tu muñeca gracias a una esfera radiante envuelta en un cuerpo muy bien resuelto.

Todo esto por un precio de 3.160 euros. Un precio que puede parecer elevado, pero que realmente incomoda a su competencia. Me recuerda enormemente al Rolex Datejust o al Omega Seamaster Aqua Terra, que optan por una esfera y un brazalete similares. Es cierto que su calibre no es el mismo y que ambos cuentan con función de fecha —cosa que le sentaría genial al Club Sport, al estilo del Update del Tangente—, pero hay una diferencia clave: el precio. Ambos le doblan en precio y, realmente, no considero que sean el doble en cuanto a calidad.

Creo que este NOMOS Club Sport tiene un destinatario muy claro: aquel que busca un reloj con un calibre de calidad, combinado con un diseño deportivo y versátil para el día a día, pero con un toque sofisticado que le proporcione la elegancia necesaria en momentos puntuales. Ese usuario que busca una alternativa distinta e inteligente, que demuestre que la relojería alemana no tiene nada que envidiar a la suiza.

Especificaciones Técnicas

Marca:  NOMOS Glashütte
Modelo:  Club Sport Neomatik
Referencia:  746
Caja:  Acero inoxidable
Medidas:  37,0 mm diámetro / 47,7 mm asa a asa / 8,3 mm grosor
Dial:  Verde petrol con pulido radial, numerales e índices con Superluminova blanca
Cristal:  Zafiro con recubrimiento antirreflectante
Trasera:  Zafiro
Movimiento:  Calibre DUW 3001 automático de manufactura propia (reserva de marcha de hasta 43 horas)
Brazalete:  Metálico Club Sport con muelles de cambio rápido (18 mm de ancho). También disponible en correa de tela tejida azul marino
Precio:  3.160 €

Ismaeljlara

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2 Comentarios

  1. Néstor 08/09/2026 a las 20:24 - Responder

    Este reloj es un claro ejemplo, de que más no es mejor y aunque con su sencillez pasa desapercibido, no se debe menospreciar lo bueno y lo bien hecho que está. Sin duda sería un reloj que todo amante al mundillo tendría que tener muy en cuenta

    • Ismaeljlara
      Ismaeljlara 08/09/2026 a las 22:27 - Responder

      Totalmente de acuerdo contigo Néstor. En ocasiones, menos es más, y este Nomos lo defiende a capa y espada con maestría. Un diseño sobrio pero muy sofisticado. Un saludo! 🤗

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