
COSC Excellence Chronometer: ¿Evolución real o actualización necesaria?
Durante más de 50 años, el Control Oficial Suizo de Cronómetros (COSC) ha sido la autoridad garante de la precisión en Suiza. Su sello «Chronometer» se viene exhibiendo orgullosamente en millones de esferas para denotar que cada reloj garantiza una precisión de -4 a +6 segundos al día en base a la norma ISO 3159.
Sin embargo, en un mundo donde la tecnología de materiales y la micro-mecánica han avanzado a pasos agigantados, el estándar clásico empezaba a sentirse más como un commodity que como un valor agregado.
Con el lanzamiento del nuevo «Excellence Chronometer«, el COSC intenta recuperar terreno frente a las certificaciones de terceros y de las propias grandes casas. Pero, ¿es suficiente para marcar una diferencia real?
El Nuevo Estándar: ¿Qué cambia exactamente?
La certificación «Excellence Chronometer» no reemplaza a la tradicional, sino que se sitúa por encima como un segundo nivel de calidad.
La diferencia fundamental radica en cuatro pilares: precisión, magnetismo, el estado del reloj durante las pruebas y el testeo de la reserva de marcha.
- Precisión más estrecha: El margen de desviación se reduce de los 10 segundos totales (-4/+6) a solo 6 segundos, exigiendo un rango de -2 a +4 segundos por día.
- Pruebas en el reloj terminado: Históricamente, el COSC solo probaba el movimiento desnudo, es decir, fuera de la caja del reloj. Ahora, el estándar Excellence introduce una segunda fase: tras superar los 15 días iniciales como movimiento, el calibre regresa al fabricante para ser encajado. Luego, vuelve al COSC para 5 días adicionales de pruebas dinámicas donde robots simulan el uso real en la muñeca durante 24 horas.
- Resistencia magnética: Se introduce un requisito de resistencia a campos magnéticos de 200 Gauss.
- Reserva de marcha: El COSC ahora verificará que la reserva de marcha real coincida con la declarada por el fabricante, algo que antes se daba por sentado.
El nuevo estándar de COSC en el contexto actual de la industria.
Para entender la importancia de estos nuevos parámetros, debemos mirar hacia los grandes de la relojería.
Durante la última década, marcas como Rolex, Omega y Patek Philippe han establecido sus propios estándares de calidad y precisión que dejaron a la certificación COSC tradicional en una posición vulnerable.
COSC vs. METAS (Master Chronometer)
Omega, junto al Instituto Federal de Metrología (METAS), puso la vara muy alta. Mientras el Excellence Chronometer pide 200 Gauss, el estándar METAS exige 15,000 Gauss, una cifra astronómica diseñada para que el reloj sea prácticamente inmune a cualquier dispositivo electrónico moderno. En precisión, METAS es más estricto en el límite inferior (0 a +5 segundos), asegurando que el reloj nunca atrase.
COSC vs. Rolex Superlative Chronometer
Rolex realiza sus pruebas de forma interna tras la certificación COSC inicial. Su estándar es, hoy por hoy, el más equilibrado y exigente en términos de uso diario: -2/+2 segundos al día. El nuevo COSC Excellence se acerca, pero sigue permitiendo un margen de error un 50% mayor que el de la casa de la corona.
COSC vs. El Sello Patek Philippe
Patek abandonó el Sello de Ginebra para crear el suyo propio, que exige una precisión de -3/+2 segundos (para calibres de más de 20 mm). Al igual que el nuevo COSC, Patek prueba el reloj totalmente terminado, pero añade criterios de acabados estéticos y calidad de manufactura que el COSC, como laboratorio puramente técnico, ignora.
Entonces… ¿Es el Excellence Chronometer un avance real?
Acá es donde creo que hay lugar para la crítica constructiva. Los 200 Gauss propuestos por el COSC equivalen a la norma ISO 764 de «Relojes resistentes al magnetismo mejorados». En los tiempos que corren, esto parece más una concesión cautelosa que una ambición por llegar a lo mas alto… Un dispositivo electrónico como un iPad o el puede llegar a generar campos magnéticos superiores a esa cifra.
Sin embargo, creo que lo que busca COSC con la certificación Excellence Chronometer no está en superar a Rolex u Omega, sino en ofrecer una certificación independiente para casas relojeras que no tienen la infraestructura o el interés por crear su propio laboratorio de metrología.
Esas marcas (que podemos encontrar en casi todos los segmentos del mercado) ahora tienen un sello oficial más elevado que les permite competir en el campo de la precisión sin depender de estándares «in-house» que el consumidor a veces mira con escepticismo.
En ese sentido, la nueva certificación es un movimiento pragmático: El COSC se dio cuenta de que si no evolucionaba, corría el riesgo de convertirse en un trámite administrativo sin valor diferenciador… pero ahora, la certificación Excellence Chronometer podría ser el «puente» que la industria necesitaba. No pretende destronar a los estándares de ultra-lujo, sino elevar el nivel medio de la relojería.
Aunque 200 Gauss se sientan un poco cortos y un margen de -2/+4 segundos no sea revolucionario, el hecho de que un organismo neutral certifique el reloj terminado y encajado es un verdadero aporte para la transparencia y la confianza del usuario final.
Eso sí, quienes apreciamos el minimalismo le pedimos por favor a la buena gente de COSC… ¡que esta nueva certificación no sume dos líneas más de texto innecesario en las esferas!

Germán Cabrini (@ReloGeando)
De mis ganas de aprender y compartir la afición relojera en nuestro idioma nació ReloGeando ¡Ahora tengo el privilegio de poder hacerlo también desde Estrase!





