Furlan Marri Sabbia Rosa. Respeto por el pasado, apuesta de futuro.

Publicado el: 08/04/2026|12 minutos de lectura|

Como aficionado a la relojería, me gusta ser partícipe de la curva de entusiasmo que experimenta cualquier coleccionista. Comienzas admirando piezas icónicas y, progresivamente, te vas adentrando en el mundo de las micromarcas. Un sector feroz protagonizado por nuevas compañías que buscan hacerse un hueco en detrimento de empresas centenarias.

Si bien algunas optan por la cautela, otras irrumpen con una visión revolucionaria sin igual. Dentro de ese nicho, Furlan Marri aboga por quitarse la vitola de rookie con el propósito de madurar hasta convertirse en una marca de referencia. Por consiguiente, y bajo mi criterio, este artículo analiza su punta de lanza: el Sabbia Rosa.

Ginebra, 2021. El punto de partida. 

Andrea Furlan y Hamad Al Marri © Furlan Marri.com

Furlan Marri Mr. Grey (1041-A) © Oracle Time

Con esa premisa en mente, los artífices decidieron aceptar el reto con una filosofía clara: crear piezas de calidad que emocionasen al público. Es por ello que, con una ardua tarea por delante, la empresa requirió de los líderes correctos: Andrea Furlan y Hamad Al Marri.

Andrea aportó un enfoque técnico mediante un currículum impecable, forjado en casas como Chopard, Hublot o HD3 Complication, y una etapa formativa junto a Dominique Renaud, cofundador de Renaud & Papi, el taller de complicaciones detrás de Audemars Piguet y Richard Mille, entre otros. Hamad, coleccionista y artista saudí, brindó algo distinto pero igualmente valioso: un ojo educado en salas de subasta y la sensibilidad estética de un amante de la relojería.

Con estos mimbres, en marzo de 2021, la empresa lanzó su proyecto en Kickstarter. Una aparición disruptiva cuyo crowdfunding logró recaudar el millón de francos suizos en cuestión de días. Aunque lo significativo no fue su rapidez, sino la visión con la que reinterpretaron la relojería clásica desde un gusto quirúrgico por el detalle, pero a un precio aún asequible. Motivo por el cual, antes de cumplir el año de vida, recibieron el premio a la Revelación Horológica en el Gran Premio de Horología de Ginebra de 2021 de la mano de su primer modelo: el Mr. Grey 1041-A.

Mechaquartz. Un cronógrafo racional.

Familia Mechaquartz © Furlan Marri.com

El galardonado Mr. Grey 1041-A marcó la senda de referencia, pero no la única, de la marca: los cronógrafos Mechaquartz. Una colección permanente sobre la que Furlan Marri ha sustentado su identidad inicial, pero que progresivamente ha ido acompañando con familias como la Cornes de Vache o la Disco Volante. El Sabbia Rosa es uno de los máximos exponentes de esa estirpe y, al igual que el resto, debemos hacer hincapié en un matiz: el Mechaquartz no es una concesión económica, sino una declaración de intenciones.

Se trata de un calibre Seiko VK64, el meca-quartz más extendido del mercado y, por ende, el más probado y fiable. En esencia, es un movimiento híbrido que combina una base de cuarzo con un módulo mecánico para el cronógrafo. Desde un punto de vista técnico, se asegura un movimiento duradero a un coste contenido. Desde la perspectiva emocional, disfrutas de una sensación mecánica gracias al accionamiento de los pulsadores, el retorno del segundero y un barrido continuo.

Dicho de otra manera, el meca-quartz no es un movimiento que busque enamorar al purista más técnico. Es aquel que entiende perfectamente el producto, brindándole lo que necesita desde un punto de vista racional mientras asegura una experiencia satisfactoria y de calidad.

Esfera y ejecución. Pasión por el detalle.

Si bien el calibre meca-quartz es una elección tan inteligente como pragmática, considero que el verdadero valor del Sabbia Rosa reside en el aspecto físico. Es algo que debemos discernir y analizar por separado en dos categorías: estética y ejecución.

Cómo saber reinterpretar mitos.

Dial color arena y champán mate © Furlan Marri.com

Diseño bicompax © Furlan Marri.com

El dial del Sabbia Rosa adopta un diseño vintage claramente inspirado en los cronógrafos de los años cuarenta: una estética simétrica y clásica donde la funcionalidad prima sin renunciar a un toque tremendamente elegante. El equilibrio perfecto entre la practicidad de un tool watch, o reloj herramienta, y la sofisticación del arquetípico reloj de vestir.

De fuera hacia dentro, un primer anillo color arena dispone la escala taquimétrica, un perímetro exterior que facilita una lectura deportiva sin desentonar con la línea elegante general. El segundo círculo, en un tono champán mate, dispone el resto de elementos. Por un lado, debemos destacar los índices aplicados, especialmente los numerales romanos a las doce y las seis, que no solo benefician la legibilidad sino que también le confieren profundidad a la esfera. Con un acabado dorado, a juego con la caja, le otorgan ese toque sofisticado junto a las manecillas de tipo hoja.

Sin embargo, lo más llamativo —y la razón de ser de este modelo— es su diseño bicompax: dos subesferas que se alojan bajo el nombre de la marca, entre las tres y las nueve. La primera ofrece un indicador de 24 horas, mientras que la segunda registra 60 minutos. Ambas cuentan con cierto hundimiento respecto al dial y un patrón concéntrico tan estético como legible, en gran parte gracias al contraste con indicadores y numerales en color marrón.

Meticulosidad técnica como valor.

Caja © Furlan Marri.com

Caja decagonal grabada © Furlan Marri.com

Correa de piel beige © Furlan Marri.com

Si continuamos con la ejecución, esta prolonga, de manera congruente, esa estética clásica adoptando un tamaño contenido de 38 milímetros de diámetro y 12 milímetros de grosor, cristal de zafiro incluido. Un envoltorio que se culmina con una correa de piel de calidad, cuya anchura —de 20 a 16 milímetros— le otorga presencia en muñeca, independientemente del elegante color marrón o el sofisticado beige que se incluye.

Su caja es tan discreta como sólida, construida en acero inoxidable 316L y vestida con un recubrimiento PVD de oro rosa. Un color aparentemente llamativo pero que sabe conjugar diferentes acabados hasta encontrar un equilibrio casi perfecto. Las asas y el borde de la caja siguen un acabado cepillado, ideal para combatir cualquier golpe con robustez. La cara delantera —bisel y pulsadores incluidos— se contrapone con un acabado pulido que le confiere un brillo único. En conjunto, se trata de una pieza discreta en la que ocasionalmente emergen brillos que la dotan de sofisticación.

Finalmente, pero no por ello menos importante, una doble mención que rinde tributo a los cronógrafos clásicos de mediados del siglo XX. Por un lado, la tapa trasera sigue una forma decagonal cerrada, homenajeando el icónico diseño de François Borgel. Por otro lado, los pulsadores siguen un acabado Tasti Tondi —término italiano para «botones redondos»—: una superficie texturizada que, junto a la solidez y el recorrido de los pulsadores, ofrece una experiencia tan atractiva como placentera.

Escala taquimétrica © Furlan Marri.com

Pulsador Tasti Tondi © Furlan Marri.com

Sensaciones: el lujo sin pretensión.

Furlan Marri Sabbia Rosa © Furlan Marri.com

Furlan Marri Sabbia Rosa © Furlan Marri.com

Queda más que evidenciado que, tanto a nivel técnico como estético, el Sabbia Rosa no es un reloj que intente parecer lo que no es. Sí, rinde homenaje a los clásicos, pero desde una interpretación tan personal como genuina. No esconde su movimiento meca-quartz; presume de él.

Durante los días —casi semanas— que he podido probarlo, puedo ofreceros mi reseña más honesta. Desde el punto de vista práctico, llevarlo en muñeca es plenamente satisfactorio. En gran parte se debe a una medida clave, especialmente para usuarios de muñeca delgada como yo —16 centímetros de circunferencia—: su longitud de 46 milímetros de asa a asa. Encontrar un cronógrafo de medidas verdaderamente contenidas resulta, cuanto menos, desesperante. Una vez puesto, su presencia se hace notar sin resultar incómodo, pese a lo que pudiera parecer con los pulsadores del cronógrafo, los cuales son de una calidad enorme.

Si sus medidas te atraen, su diseño te atrapa. Independientemente de ese guiño al pasado, la pieza tiene alma y personalidad propia. Cuando te acercas, percibes el mimo con el que se han concebido detalles como los subdiales concéntricos, las agujas o los índices aplicados, todo ello en un envoltorio elegante y sofisticado que, desde su concepción práctica, me ha permitido llevarlo con outfits más sport y casual. Sin embargo, es en este apartado donde encuentro mi única crítica. Comprendo que el pulido a espejo frontal le da ese toque flashy tan elegante, pero, personalmente, pienso que le sentaría mejor un acabado cepillado como el del lateral. A mi juicio, evocaría más las referencias vintage y quedaría aún más discreto en muñeca.

Llega el momento final, en el que debemos hablar de su precio: 585,00 CHF (unos 637 euros). Una suma nada despreciable en el mundo inflacionista en el que vivimos. Y es que el Sabbia Rosa no solo compite en el feroz mercado de las micromarcas, sino con su verdadero rival: las empresas tradicionales, que cuentan con el favor de un público neófito, el cual se conforma con la propuesta de turno que puede encontrar en grandes almacenes y centros comerciales.

Pese a ello, considero que el Sabbia Rosa tiene un precio moderado teniendo en cuenta todo lo que ofrece: una alternativa distinta, que homenajea al pasado de la relojería mediante una propuesta con mucha personalidad, pero sin renunciar a un ápice de calidad.

La opinión de Ismael (@itscrownguard)

Ismael Lara © Estrase.com

Desde su lanzamiento, este Furlan Marri Sabbia Rosa ha generado opiniones muy polarizadas, lo cual ya es mucho en una industria donde demasiadas piezas te dejan frío e indiferente. Personalmente, siempre me había llamado la atención y esperaba con expectación el momento de ponerlo a examen. Satisfactoriamente, ha superado todas mis expectativas.

Frente a las críticas de que puede resultar demasiado homenaje, no puedo estar más en desacuerdo. El reloj tiene personalidad propia, pero la expone desde la discreción. Su diseño clásico literalmente brilla con luz propia, pero desde la elegancia, sin resultar invasivo. No compite con un cronógrafo mecánico de gama alta, ni lo pretende. Pero sí ofrece una experiencia estética y táctil cercana, sin exigir un compromiso económico. Una propuesta difícil de superar si buscas un reloj sofisticado y de calidad a un precio contenido.

Permitidme terminar con la reflexión y experiencia de usuario más íntima y personal: aquella durante un atardecer junto al mar. Con la puesta de sol detrás, los rayos se deslizaron y me permitieron comprender su identidad. Sabbia Rosa se traduce del italiano como «arena rosa». Una arena que, al igual que la del desierto, brilla con luz propia en conjunción con el sol, creando una escena memorable. Ahí no solo comprendí su razón de ser, sino el valor de los relojes: hacernos sentir bien admirando la belleza.

Especificaciones Técnicas

Marca:  Furlan Marri
Modelo:  Sabbia Rosa
Caja:  Acero inoxidable 316L con recubrimiento PVD oro rosa 4N
Medidas:  38 milímetros de diámetro ; 46 milímetros de asa a asa ; 12 milímetros de grosor (cristal incluído)
Dial:  Arena y champán mate con índices aplicados
Cristal:  Zafiro abombado
Trasera:  Cerrada con forma decagonal y grabada
Movimiento:  Seiko VK64 Meca-quartz
Brazalete:  Correa de cuero (marron y beige)
Precio:  585 CHF (635 euros)

Ismael (@itscrownguard)

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