2026. Las viejas glorias nunca mueren.

Publicado el: 25/01/2026|10 minutos de lectura|Categorías: General|Etiquetas: , , , , , |

En ocasiones caemos en el error de pensar que los relojes nacen como objetos aislados. Nada más lejos de la realidad: generalmente son fruto de la necesidad o de la genialidad artística de un contexto determinado. Anteriormente se han repasado algunas marcas que en 2026 conmemoran un aniversario significativo, aunque ahora es momento de estrechar el foco y apuntar hacia algunos modelos que, con el paso de las décadas, han adquirido la categoría de mito.

Patek Philippe Nautilus. Medio siglo del grial moderno

Patek Phillipe Nautilus 3700-1 © Monochrome Watches

En plena década de los setenta, durante la crisis del cuarzo, la relojería suiza se vio sacudida violentamente por la democratización que abanderaron las marcas japonesas como alternativa a los suizos y a sus diseños clásicos y mecánicos.

En 1976, Gérald Genta concibió el Nautilus —su segundo best seller contra la ofensiva del cuarzo—, probablemente el modelo menos ortodoxo dentro de la filosofía de una Patek Philippe históricamente asociada al lujo y la elegancia. Con una caja de acero y brazalete integrado, su forma refinó las líneas angulosas del Royal Oak, tomando como inspiración la escotilla de un barco.

Incomprendido desde su nacimiento, fue marginado por su transgresión, pero también evidenció el giro de timón que había adoptado la industria suiza. El lujo ya no residía solo en el uso de metales preciosos, sino en un diseño deportivo sustentado sobre proporciones y acabados exquisitos, al alcance de muy pocos.

El paso del tiempo acabó dándole la razón, marcando el camino para sus homólogos en casas vecinas y dentro de la propia marca con el Aquanaut. A lo largo de su existencia, el Nautilus ha evolucionado en referencias como el descatalogado 5711/1A-010 —una rara avis construida en acero como la referencia original—.

Partiendo de esa base, la marca debería tomar la senda del 5711/1P-001 —que homenajeó el 40 aniversario del modelo—, creando una pieza única que no busque sorprender, pero sí rendir tributo a la leyenda en la que se ha convertido. Aunque, ¿a quién no le gustaría una edición con esfera color salmón?

Rolex Oyster. Un siglo después, el agua no es un problema.

Rolex Oyster 1926 © Rolex

2026 promete ser un año trascendente para la historia de Rolex, con el 70 aniversario de modelos emblemáticos como el Milgauss o el Day-Date. Una cifra nada despreciable, aunque ninguno podría concebirse sin un hito que este año alcanza su primer centenario: la caja Oyster.

En 1926, el mundo de la horología desconocía el concepto de reloj deportivo tal y como lo concebimos en la actualidad; más bien se entendía como un complemento de la indumentaria sujeto a ciertos riesgos del día a día. Por ese motivo, Hans Wilsdorf —fundador de Rolex— comprendió que el futuro pasaba por sustituir ese componente estético por un enfoque funcional. Inspirándose en las ostras marinas, Rolex patentó la caja Oyster, dando lugar al primer reloj de pulsera herméticamente sellado, resistente al agua y al polvo.

La marca nunca ha dado puntada sin hilo, así que decidió promocionar la hermeticidad de sus nuevos modelos en colaboración con Mercedes Gleitze, una figura que aspiraba a convertirse en la primera nadadora británica en cruzar a nado el Canal de la Mancha. El 7 de octubre de 1927, tras más de 15 horas, logró completar la hazaña acompañada de su Rolex Oyster, convirtiéndose en todo un éxito.

Si bien es cierto que la marca ha alcanzado proezas mayores en el campo de la resistencia al agua —como los casi 11.000 metros soportados por el Rolex Sea-Dweller Deepsea Challenge durante su expedición a la Fosa de las Marianas—, es de recibo que se homenajee el nacimiento de la caja Oyster.

Personalmente, considero que la elección correcta no residiría en crear un nuevo modelo con una resistencia mayor, sino en una reedición del modelo original de 1926 que rompa por completo los esquemas actuales y traiga de vuelta la edad dorada de Rolex.

70 años del Rolex Day-Date. Happy Birthday, Mr. President

Rolex Day-Date ref 6611 © Bobs Watches

Rolex Day-Date ref.228236 © Rolex

La revolución de la caja Oyster marcó la senda de la innovación para Rolex, sentando las bases de modelos clave hasta el presente. Frente al corte deportivo de otros relojes herramienta del catálogo —como el Explorer o el Submariner—, la casa de la corona quiso crear una nueva línea que transmitiese lujo y deseo, de manera que en 1956 salió a la luz el Day-Date.

Sustentado sobre los pilares del Datejust —primer reloj automático y hermético con fecha lanzado en 1945—, compartió elementos comunes como el bisel estriado o la lente Cyclops. Sin embargo, fue un paso más allá con un nuevo brazalete de tres eslabones —en lugar de los cinco del Jubilee— y una nueva complicación de día de la semana. Un reloj sobrio pero elegante, con un toque tan shiny como sofisticado, que ha despertado el interés de los rolexistas más ilustres: empresarios, deportistas y, especialmente, presidentes.

Durante siete décadas, el modelo ha evolucionado con infinidad de versiones en oro amarillo, oro blanco, oro rosa e incluso platino, sin perder jamás su ADN original. Su verdadera fortaleza reside en haber sabido mantenerse vigente sin necesidad de reinventarse. Aunque no se espera una revolución por su 70 cumpleaños, sería interesante una edición en acero o titanio, materiales inéditos en la línea Day-Date.

Tag Heuer. Tu legado resulta difícil de cronometrar.

Tag Heuer Monza 1976 © Tag Heuer

Tag Heuer Formula 1 © Tag Heuer

Pocas compañías están tan ligadas al mundo del motor como TAG Heuer, en parte gracias a iconos como Steve McQueen y al legendario Mónaco. Sin embargo, este año la marca está de doble enhorabuena, ya que conmemora el aniversario de un par de modelos que deberían liderar la carrera relojera en 2026.

El TAG Heuer Monza se diseñó en 1976 como una pieza fuera de catálogo para celebrar la victoria de Ferrari en el campeonato de constructores de Fórmula 1. Por ese motivo, lejos del lujo del paddock, el nombre Monza y su caja tipo cojín se inspiraron en la estética racing y pasional inherente al ADN automovilístico de la marca. En su 50 aniversario, si se produce una reedición, el Monza debe mantenerse como un modelo nacido para arriesgar. Lo último que queremos es que se domestique a la bestia.

Diez años después, en un contexto adverso, Techniques d’Avant Garde adquirió Heuer y decidió crear el Formula 1, un lanzamiento tan inteligente como pragmático. No solo fue el primero en llevar el nombre TAG Heuer, sino que abrazó sin complejos los cánones ochenteros del mundo del motor y la cultura pop.
Cuarenta años después, mantiene una estética reconocible, caracterizada por su caja de fibra de vidrio, bisel de plástico y una gama cromática tan innovadora como provocativa. Hoy sigue siendo la puerta de entrada a la marca, fiel a su esencia juvenil, por lo que no se le puede exigir un mejor homenaje.

Vacheron Constantin Overseas. 30 años del icono joven

Vacheron Constantin Overseas 42040 © Watch Brothers

Vacheron Constantin Overseas Grand Complication Openface © Vacheron Constantin

Anteriormente se ha comentado la respuesta que Patek Philippe y su Nautilus tuvieron frente a la crisis del cuarzo, siguiendo los pasos del Royal Oak de Audemars Piguet. Sin embargo, faltaba el otro integrante de la Santísima Trinidad: Vacheron Constantin, que tras lanzar el 222 en 1977, encontró su alternativa definitiva en 1996 con el Overseas.

Partiendo del legado deportivo del 222, el Overseas adopta una vía más agresiva, con un bisel dentado y un brazalete integrado cuyos eslabones se inspiran en la cruz de Malta, símbolo de la marca. Durante tres décadas ha evolucionado sin perder su esencia, adaptándose a correas de piel o caucho, y dando lugar a innumerables referencias, desde las más sencillas hasta las más complejas, en acero, oro e incluso titanio, cuyo aspecto ruguerizado no ha dejado indiferente a nadie.

En su 30 aniversario, no se esperan grandes homenajes, ya que en mayo de 2025 la marca presentó el Overseas Grand Complication Openface (ref. 6510V/110T-128C), un modelo que fusiona la esencia deportiva con un diseño esqueletizado y complicaciones como calendario perpetuo, reserva de marcha, repetición de minutos y tourbillon. Dada su cercanía, no se atisba una conmemoración en 2026, aunque con Vacheron nunca se sabe. Nunca digas nunca.

Cartier Tank Française. Un treintañero con esencia centenaria.

Cartier Tank Française © Watch Test

El paso del tiempo es inherente a todos, pero cada uno lo experimenta de manera distinta. Tras analizar la evolución del Overseas, existen relojes que prefieren mantenerse fieles no solo a sus orígenes, sino a sus antepasados. Ese es el caso del Cartier Tank Française.

En 1996, Cartier añadió una nueva silueta a la línea Tank, reinterpretando el ADN del modelo original de 1917 bajo una visión más contemporánea, propia de los noventa. Alejándose del clasicismo de otras referencias como el Tank Normale, el Française encontró su lugar gracias a un brazalete metálico integrado y unas líneas más geométricas y robustas, adquiriendo una estética más deportiva y versátil, especialmente apreciada en muñecas femeninas.

Cartier debería celebrar como se merece la treintena del modelo, aunque reinterpretar un best seller siempre es complejo. Sería un error apostar por ediciones en platino, con cabujón en rubí o esfera esqueletizada. El modelo necesita lo contrario: una versión en titanio, resistente y urbana, que refuerce su carácter cotidiano, al estilo del último Santos.

Tan preciso como longevo. 225 años del tourbillon de Breguet

Breguet 1801 © Phillips

La relojería es sinónimo de evolución y perfeccionamiento constante. Si bien se ha comentado el centenario de la caja Oyster, la obsesión por la precisión se remonta aún más atrás.

Abraham-Louis Breguet, uno de los padres de la historia relojera, patentó en 1801 el tourbillon, una innovación técnica concebida no para el virtuosismo, sino para garantizar la máxima precisión posible. Dado que los relojes de bolsillo permanecían en posiciones estáticas durante largos periodos, el tourbillon compensaba los efectos de la gravedad mediante una jaula giratoria, generalmente con una rotación por minuto, con resultados asombrosos.

Hoy en día, el tourbillon se ha popularizado en los relojes de pulsera, llegando incluso a convivir varios en una misma caja. Aunque demuestra el saber hacer de las grandes casas, su utilidad real se ha diluido hasta convertirse, en muchos casos, en una herramienta de marketing.

Con motivo de su aniversario, Breguet podría lanzar cualquier edición que homenajeara esta complicación, ya sea desde un enfoque clásico o contemporáneo. Sin embargo, el verdadero tributo vendría del resto de la industria, democratizando el tourbillon. Todos deberíamos poder disfrutar de la experiencia de contemplar cómo gira un tourbillon en nuestra muñeca.

La opinión de Ismael (@itscrownguard)

Los aniversarios no dejan de ser excusas que aprovechan la nostalgia y el legado histórico para reeditar, vender y, con suerte, reflexionar. Sin embargo, 2026 demuestra que las marcas y sus modelos no envejecen: maduran.

Ojalá este año nos depare homenajes que dejen a un lado la banalidad y apuesten por el respeto. La horología ha avanzado siempre que se ha atrevido a mirar el tiempo desde una perspectiva contemporánea y disruptiva, sin perder su esencia. Por ese motivo, solo cabe pedir que no se limiten a simples cambios de esfera, sino a verdaderos homenajes que honren a los iconos que un día fueron pioneros.

Ismael (@itscrownguard)

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Breguet Cartier Patek Philippe Rolex Tag Heuer Vacheron Constantin

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2 Comentarios

  1. The Watch Caliber 26/01/2026 a las 16:28 - Responder

    Que bueno! te imaginas el retorno del 5711/1A para celebrar el medio siglo?

    • Ismael (@itscrownguard)
      Ismael (@itscrownguard) 26/01/2026 a las 19:21 - Responder

      ¡Eso sí que sería una sorpresa! El regreso de una de las referencias más codiciadas, que actualmente ha multiplicado su precio original. Lo que sí sería interesante es alguna configuración con un dial distinto al azul, blanco o verde. ¡En unos meses saldremos de dudas!

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