Swatch AI-DADA. La inteligencia artificial llega a tu muñeca.

Publicado el: 05/02/2026|8 minutos de lectura|Categorías: Mirada personal, Novedades|Etiquetas: , |

La historia de Swatch ha estado íntimamente ligada al arte desde su nacimiento en 1983. Colaboraciones con artistas como Keith Haring o instituciones como el Louvre o el MoMA son buena prueba de ello. De este modo, la compañía no ha permanecido ajena al mundo digitalizado en el que vivimos, abrazando la automatización como herramienta para el diseño y la personalización de sus relojes.

El resultado de esta evolución es AI-DADA, una inteligencia artificial que promete uno de los cantos de sirena más atractivos de la industria relojera contemporánea: la creación de un reloj único, exclusivo y diseñado por ti desde cero. La pregunta es inevitable: ¿está realmente a la altura de lo que promete?

¿Qué es AI-DADA?

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AI-DADA no es solo una herramienta digital; es una plataforma de diseño impulsada por inteligencia artificial. Su nombre fusiona dos conceptos que, a priori, parecen anacrónicos y opuestos, pero que se encuentran unidos por un mismo hilo conductor: la transgresión.

Por un lado, AI hace referencia a Artificial Intelligence (inteligencia artificial). Por otro, DADA alude al movimiento artístico Dadá, una corriente de las vanguardias del siglo XX caracterizada por la experimentación, el juego y la ruptura consciente de las normas tradicionales. Si no, que se lo pregunten a Marcel Duchamp y a obras como Rueda de bicicleta (1913).

Sobre esta base conceptual, AI-DADA adopta una filosofía claramente lúdica, sustentada en una consigna muy concreta: hacer posible la expresión creativa de cualquier usuario, sin necesidad de ser diseñador ni experto en arte. Basta con tener imaginación, una idea y ganas de experimentar con ella. Una auténtica declaración de intenciones que nos invita a asomarnos a un universo de posibilidades. La cuestión es: ¿estamos dispuestos a cruzar esa puerta?

New Gent. El lienzo más clásico.

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Por primera vez, diseñador, maestro relojero y consumidor se funden en una sola figura. Todo ello al alcance de una simple frase. Para materializar esta idea, Swatch ha escogido como lienzo el New Gent, uno de los modelos más icónicos de la marca.

Se trata de un reloj de tres agujas, con caja de 41 mm y movimiento de cuarzo. Una pieza sencilla y reconocible que sirve como punto de partida, aunque deja entrever la esperanza de que, en el futuro, también puedan personalizarse modelos con mayores complicaciones.

Sobre esta base aparentemente limitada se despliega, sin embargo, un amplio campo creativo. AI-DADA está entrenada con siglos de referencias artísticas, lo que en teoría le permite reinterpretar casi cualquier estética o estilo existente. La inteligencia artificial es capaz de trabajar tanto con conceptos concretos como abstractos, incorporando referencias culturales o temáticas muy diversas. El resultado es un abanico de posibilidades considerable, donde —al menos en apariencia— el único límite es la imaginación del usuario.

Watchmaking digital. ¿Cómo se hace?

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Llegados a este punto, conviene explicar el procedimiento. El primer paso es crear o iniciar sesión con una cuenta de Swatch desde su web oficial. A continuación, basta con acceder a AI-DADA y comenzar el proceso de creación.

Aquí aparece el momento más importante —y también el más delicado—: comunicar correctamente la idea a la inteligencia artificial. Para ello es necesario redactar un prompt, es decir, una instrucción o entrada de texto que sirve como guía para que el modelo de IA genere una respuesta visual.

Conviene tener en cuenta un detalle fundamental: la idea solo existe con claridad en la mente del usuario. Si no se describe con precisión, para la IA puede resultar demasiado ambigua. Por este motivo, Swatch permite hasta 300 caracteres para redactar un prompt lo más detallado posible y así facilitar una ejecución satisfactoria del diseño.

Eso sí, hay una condición importante: solo se permiten tres prompts diarios. Según Swatch, esta limitación busca fomentar una creatividad más reflexiva y evitar la saturación del sistema. Una decisión con una lectura positiva, aunque no exenta de frustración para el usuario más inquieto.

Una vez obtenido el diseño deseado, la marca asegura que es posible modificar ciertos aspectos del reloj. No obstante, a día de hoy las opciones de ajuste son mínimas, reduciéndose prácticamente al color del movimiento, una posibilidad que resulta claramente insuficiente para un proyecto de esta ambición.

Dejemos volar la imaginación.

Para poner a prueba el sistema, probemos con algunos ejemplos reales. El primer prompt fue el siguiente: “Quiero que en la esfera aparezca un coche corriendo por un circuito. Me gustaría que todo tenga el estilo de la pintura del Impresionismo, por lo que quiero que tenga muchos colores y que se aprecie la pincelada.”

El resultado fue impreciso y, en consecuencia, agridulce. El elemento central —un coche corriendo por un circuito— no aparece representado de forma clara. En parte, esto se debe a que la esfera presenta una estética esqueletizada, dejando visible el movimiento y condicionando el espacio disponible, que se limita casi por completo a la correa. En este caso, tampoco se identifica el coche, aunque sí se intuye una especie de carretera o circuito muy colorido, con una estética que recuerda vagamente al Impresionismo. La intención está ahí, pero la ejecución se queda a medio camino.

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Probemos ahora con un prompt más sencillo: “Quiero un perro en bicicleta que siga la estética del Cubismo.”

Aquí el resultado es sensiblemente más satisfactorio. Partiendo de la limitación del dial, el diseño se aplica tanto en parte de la esfera como en la caja y la correa. Se cumplen los tres elementos solicitados: perro, bicicleta y estilo cubista. Se reconocen detalles como el ojo del animal o la pata apoyada sobre el pedal, y la reinterpretación formal encaja correctamente con los parámetros del Cubismo, fragmentando las formas y jugando con los planos. En este caso, la IA demuestra una mayor coherencia entre concepto y resultado final.

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La opinión de Ismael (@itscrownguard)

Con la review finalizada, llega el momento de extraer conclusiones, tan llenas de claroscuros como la mejor pintura renacentista. AI-DADA irrumpe en el mundo de la relojería con una promesa quizás demasiado ambiciosa: la de ofrecer un reloj 1/1, verdaderamente único en el mundo.

La idea de personalizar un reloj desde cero mediante inteligencia artificial resulta, sin duda, estimulante. Un catálogo potencialmente infinito con el que, en teoría, podrían hacerse realidad muchos de los anhelos que la industria relojera nunca ha sabido —o querido— satisfacer. Sin embargo, como afirmaba Ludwig Mies van der Rohe, “menos es más”. O, en términos más populares, “quien mucho abarca, poco aprieta”.

Porque cantidad no siempre equivale a calidad. En mi opinión, el resultado final dista todavía de lo esperado. La posibilidad de crear casi cualquier cosa provoca que la ejecución no termine de concretarse, diluyéndose en un exceso de opciones. Aunque la IA intenta cumplir las consignas del usuario, a menudo acaba perdiéndose en un mar de posibilidades, desvirtuando tanto el discurso artístico como el relojero.

Es una limitación comprensible. La tecnología acaba de nacer y necesita tiempo para madurar. Probablemente, AI-DADA satisfaga a gran parte del público, interesado principalmente en alimentar ese sentimiento de exclusividad mediante una pieza original surgida de su imaginación.

Sin embargo, para el usuario más crítico, el proyecto aún debe evolucionar y pulir ciertos detalles. Queda abierta la incógnita de si AI-DADA acabará siendo, como tantos otros, un artista incomprendido en su tiempo y glorificado en el futuro. Como siempre, el tiempo será testigo.

Especificaciones Técnicas

Marca:  Swatch
Modelo:  New Gent
Caja:  Plástico de origen biológico (bio-sourced plastic)
Medidas:  41 mm de diámetro, 9.85 mm de grosor y 47,4 mm de asa a asa (Lug-to-lug).
Dial:  Esqueletizado
Cristal:  Acrílico
Trasera:  Visible
Movimiento:  Cuarzo
Brazalete:  Plástico de origen biológico (bio-sourced plastic) con ancho de asas de 20 mm.
Precio:  200 €

Ismael (@itscrownguard)

«El conocimiento es la única riqueza que se puede transmitir sin empobrecerse». Entre la historia, el arte y la pasión relojera. ¡Ahora en Estrase!

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