
Nuevos Tissot Visodate 39 mm, con la fecha como protagonista
Tissot trae de regreso una de las colecciones más históricas, el Visodate, y lo hace en tres versiones muy interesantes.
Un clásico de los años 50, renace para 2026
El apellido Visodate aparece en Tissot en 1954, en plena explosión de la relojería de mediados de siglo. La idea era sencilla, pero muy moderna para la época: integrar la fecha en la esfera de forma limpia, legible y sin romper el equilibrio del diseño.
Antes de eso, la marca ya había coqueteado con la complicación de calendario con piezas como el Calendrier de los años 40, con aguja fechadora, y el Centenary de 1953, que celebraba el primer centenario de Tissot con una ventana de fecha a las tres. Ese camino desemboca en el primer Visodate, un reloj que unía dos conceptos que hoy parecen obvios, pero entonces eran adelantados a su tiempo. Buscaban la visibilidad instantánea de la fecha manteniendo un diseño elegante.
Que trae de nuevo el Tissot Visodate 39
El nuevo Visodate llega en una caja de acero de 39 mm de diámetro y unos 10,4 mm de grosor, unas proporciones muy llevaderas. Aunque la sensación del grosor realmente es menor, pues parte de ello se debe al cristal abombado que sobresale del bisel. Aportándole esa estética vintage, pero sin los inconvenientes de los cristales acrílicos de antaño, ya que está realizado en zafiro y cuenta con tratamiento antirreflejos.
La resistencia al agua del conjunto es de 50 metros, lo que es suficiente para un reloj polivalente tirando a elegante, especialmente en un versión con correa de piel.
Corazón mecánico con 80 horas de reserva de marcha
Tras la esfera, Tissot monta el ya conocido Powermatic 80, un movimiento automático de 23 rubíes con 80 horas de reserva de marcha y frecuencia de 21.600 alternancias por hora. Es un calibre más que probado dentro del grupo Swatch, que aquí se apoya además en una espiral Nivachron para mejorar la resistencia a los campos magnéticos y a cambios de temperatura. Y que podremos aprecios a través de la ventana de exhibición de la trasera roscada.
Esto significa que el Visodate se puede dejar en la mesita de noche todo un fin de semana y seguirá latiendo cuando vuelva a la muñeca el lunes.
Las tres nuevas versiones del Visodate
Tissot ha lanzado esta nueva etapa del Visodate en tres configuraciones que comparten base, pero cambian por completo el carácter del reloj.
- Esfera plateada con índices dorados y correa de piel marrón con estampado de cocodrilo: la versión más clásica y elegante, muy en la línea del reloj de vestir suizo.
- Esfera azul texturizada con brazalete tipo granos de arroz de acero: probablemente la más versátil, con esa mezcla de elegancia y frescura que encaja igual de bien en vaqueros que en americana.
- Esfera negra texturizada con el mismo brazalete: la opción más sobria y contemporánea, perfecta si lo que se busca es discreción con un punto de seriedad.
En los tres casos encontramos una esfera abombada con doble cepillado, circular en su parte exterior y vertical al centro, que juega con la luz y da mucha profundidad al conjunto. La ventana de fecha a las tres se refuerza con un marco, subrayando la razón de ser del modelo: ver la fecha de un vistazo y sin esfuerzo.
Las agujas tipo Dauphine, con Super-LumiNova, y los índices aplicados con puntos luminiscentes, garantizan una legibilidad más que correcta incluso con poca luz, mientras que el tratamiento antirreflejos del cristal ayuda a una buena la lectura.
Mi opinión sobre el nuevo Tissot Visodate 39 mm
Personalmente, creo que Tissot ha encontrado un camino muy bueno reeditando modelos históricos y trayéndolos al presente con cabeza. En el caso del nuevo Visodate, la marca ha conseguido mantener la esencia de los originales, pero actualizándolo justo donde tiene sentido: un tamaño muy acorde a lo que se busca hoy, esos 39 mm tan llevaderos, y el cristal abombado de siempre, ahora en zafiro para ganar resistencia. Todo ello acompañado de un estilo muy actual, pero sin perder ese aire retro que define al Visodate desde sus orígenes.
Si hay una marca que está sabiendo entender su pasado para sacar relojes que funcionen muy bien hoy, Tissot es claramente una de ellas. Ahí están el PR516, prácticamente calcado al espíritu del original pero bien actualizado, o el Tissot PRX, que se ha convertido en un éxito rotundo partiendo de un diseño de 1978 y adaptándolo a las tendencias actuales. Viendo el nuevo Visodate, da la sensación de que en Le Locle han entendido cómo mezclar pasado, presente y futuro… y, creo que en este caso, les ha salido realmente bien.
Especificaciones Técnicas

El Tiempo de Alex
Me gusta tanto hablar de relojes, que con las redes sociales no era suficiente… así que ahora también escribo sobre ellos en Estrase! 😃















