
Descubriendo el M.A.D. 3 en la M.A.D. Gallery ¿Tienda o Museo?
En mi primera visita a Ginebra por Geneva Watch Days hubo una parada que no formaba parte de la feria pero que acabó siendo una de las más sorprendentes de todo el viaje: la M.A.D.Gallery de MB&F.
Había visto muchas veces las creaciones de MB&F y conocía el concepto de M.A.D.Editions, pero nunca había visitado una de sus galerías. Y la verdad es que es difícil explicar el sitio hasta que entras.
Porque aquello no es exactamente una relojería. Tampoco es una galería de arte convencional. Es una mezcla bastante loca de relojería, ingeniería, arte cinético, autómatas y objetos mecánicos sin una finalidad práctica, pero que podrías quedarte mirando durante horas.
Además, tuve la oportunidad de probar el nuevo M.A.D.3 Vincent Calabrese, el primer M.A.D.Editions que realmente me ha hecho plantearme seriamente comprar uno. ¡Así que vamos allá!
M.A.D.Gallery: mucho más que relojes
La primera M.A.D.Gallery abrió precisamente en Ginebra en 2011, en Rue Verdaine, en pleno casco antiguo. La idea de Max Büsser era crear un espacio donde las Machines de MB&F pudieran convivir con las creaciones de otros artistas que compartieran una forma parecida de entender la mecánica.
De hecho, las propias siglas M.A.D. significan Mechanical Art Devices y su filosofía es bastante sencilla: objetos en los que la ingeniería y el movimiento dejan de tener una finalidad práctica para convertirse en una forma de arte. Y vaya si lo consiguen.
Nada más entrar empiezas a encontrarte esculturas, autómatas, relojes de pared, máquinas imposibles y todo tipo de objetos mecánicos creados por artistas de diferentes partes del mundo.
Todos tienen algo que hace detenerte para entender cómo funcionan y todos refuerzan el concepto de la galería, objetos que pueden existir simplemente porque son bonitos, divertidos o fascinantes de observar.
Y, obviamente, en medio de todo aquello también hay relojes.
De MB&F a M.A.D.Editions
Para entender el M.A.D.3 hay que entender primero que es M.A.D.Editions. Max Büsser ha pensado desde el inicio en crear una línea paralela que mantuviera parte de la creatividad de sus Horological Machines, pero a un precio mucho más accesible. Y esa idea terminó materializándose en 2020.
Y a pesar de que M.A.D.Editions nació como un proyecto paralelo para agradecer el apoyo de los llamados Friends y Tribe Members de MB&F, con el tiempo ha terminado convirtiéndose en algo bastante más grande.
Evidentemente, un M.A.D.Editions no pretende ofrecer el nivel de ingeniería, complejidad o acabados de un MB&F. Tampoco tendría ningún sentido teniendo en cuenta la enorme diferencia de precio. Lo interesante en realidad es que sí intenta trasladar esa misma libertad creativa a relojes que muchos más aficionados pueden plantearse comprar.
M.A.D.3: el primero que realmente me ha tentado
Tengo que reconocer que los M.A.D.Editions siempre me han parecido relojes muy interesantes para observar y jugar con ellos, pero no tanto a nivel de usabilidad, digamos que soy un poco más clásico. El M.A.D.3 ha sido diferente.
En parte porque combina la libertad creativa con un diseño super llevable y en parte porque detrás de toda esa estética tan particular hay una historia relojera realmente interesante.
El reloj nace de la colaboración con Vincent Calabrese, uno de los personajes más peculiares e importantes de la relojería independiente moderna. Con más de cincuenta años de carrera, fue además uno de los cofundadores de la AHCI, Académie Horlogère des Créateurs Indépendants, una institución fundamental para el desarrollo de la relojería independiente tal y como la conocemos hoy.
Calabrese siempre ha tenido una forma bastante particular de entender la relojería. Él mismo se ha definido como “l’enquiquineur de l’horlogerie”, algo así como el “rebelde” o “tocapelotas de la relojería”.
Una nueva interpretación del Baladin
El punto de partida del M.A.D.3 es el Baladin, una creación histórica de Calabrese basada en una manera bastante peculiar de representar el paso de las horas. A Calabrese no le convencían las horas saltantes tradicionales. Consideraba que el cambio instantáneo entre una hora y la siguiente era demasiado brusco y no representaba realmente la sensación del paso del tiempo. Su solución fue hacer visible esa transición. En lugar de saltar instantáneamente, las horas se desplazan progresivamente por la esfera mientras los minutos continúan avanzando normalmente. Y tengo que reconocer que el efecto es absolutamente hipnótico y placentero.
Además, MB&F tampoco se ha limitado a recuperar literalmente el Baladin. El mecanismo original de Calabrese era demasiado artesanal y complejo de reproducir a una escala mayor, así que su equipo técnico reconstruyó completamente el módulo manteniendo la idea fundamental de esa transición progresiva de las horas. El resultado es una reinterpretación moderna del concepto del Baladin sobre un La Joux-Perret G111 automático.
40 mm y unas proporciones sorprendentemente buenas
Lo bueno de este reloj es que visualmente sigue siendo inequívocamente M.A.D. pero se ve un claro esfuerzo en adaptarlo para su usabilidad en el día a día. La caja está fabricada en acero 316L y mide 40 mm de diámetro, con unas proporciones que sobre el papel ya parecen bastante más llevables de lo que uno podría imaginar viendo las fotografías. Y esa fue probablemente una de mis mayores sorpresas cuando finalmente pude ponérmelo en la muñeca. Funciona muy bien.
Las fotografías hacen que muchos M.A.D.Editions parezcan objetos enormes y bastante extravagantes, pero en la muñeca el M.A.D.3 resulta bastante más contenido de lo que esperaba. Y para mí esto marca una diferencia enorme.
Porque sigue siendo un reloj raro. Sigue siendo un reloj que difícilmente va a pasar desapercibido. Pero no tienes la sensación de estar llevando un experimento mecánico gigantesco atado a la muñeca.
El calibre trabaja a 4 Hz y ofrece unas 55 horas de reserva de marcha, nada mal para tener una complicación y se puede ver a través del fondo abierto.
También hay que darle la vuelta
A través del fondo de zafiro podemos ver el enorme rotor del movimiento y otro pequeño detalle. A medida que el rotor gira, sus aperturas van revelando progresivamente una frase escogida como homenaje a Calabrese:
“Il est assez aisé de plaire aux autres, bien plus ardu d’être fier de soi.”
Que vendría a significar “es bastante fácil agradar a los demás pero es mucho más difícil estar orgulloso de uno mismo”
Una frase que resume bastante bien la carrera de un relojero que se ha pasado más de medio siglo haciendo las cosas a su manera y también uno de esos detalles completamente innecesarios que hacen que un reloj tenga bastante más personalidad.
El único problema: conseguir uno
Y aquí aparece una de las particularidades de M.A.D.Editions: no puedes simplemente entrar en una boutique y comprar el M.A.D.3. 8 si fuese así seguramente habría caído in situ.
Para repartir las piezas de la manera que consideran más justa, MB&F utiliza desde hace tiempo un sistema de raffles, evitando así listas de espera interminable o las colas asociadas a muchos lanzamientos limitados.
Para el M.A.D.3 se presentaron dos versiones: una reservada para los Friends y Tribe Members de MB&F (es decir propietarios de alguna pieza) y la versión azul disponible mediante raffle.
El precio de esta última era de 2.900 CHF antes de impuestos, una cifra que, evidentemente, no convierte al M.A.D.3 en un reloj barato, pero cuando empiezas a sumar una complicación desarrollada específicamente para el reloj, un calibre La Joux-Perret, la colaboración con Vincent Calabrese y un diseño que difícilmente vas a confundir con cualquier otra cosa, empieza a resultar bastante interesante.
El raffle público cerró el 7 de septiembre así que tocará esperar a que empiecen a aparecer los primeros M.A.D.3 en las muñecas de los afortunados que hayan conseguido uno.
Mi opinión sobre la M.A.D. Gallery
Si hablamos de la M.A.D. Gallery, claramente es una visita obligatoria si estás en Ginebra. Si hablamos del reloj, probablemente lo mejor que puedo decir del M.A.D.3 es que entré en la M.A.D.Gallery sin ninguna intención de comprar un reloj y salí pensando seriamente en apuntarme al raffle.
Los M.A.D.Editions siempre me han gustado como concepto. Me parecen una forma genial de acercarse al universo creativo de MB&F sin entrar en las cifras de sus Horological Machines, pero hasta ahora los veía más como objetos divertidos que como relojes que realmente quisiera incorporar a mi colección. Con el M.A.D.3 eso ha cambiado.
Me gustan muchísimo más sus proporciones, me parece mucho más llevable de lo que esperaba y, sobre todo, la complicación de Vincent Calabrese le aporta cierta profundidad relojera que para mí, marca la diferencia.
No es simplemente un reloj raro para llamar la atención, sino que hay una idea relojera detrás, y la búsqueda de una solución técnica para un “problema” estético.
Y quizá eso sea también lo que mejor define mi visita a la M.A.D.Gallery. Entré pensando que iba a ver algunos relojes y cuatro objetos curiosos y terminé pasando bastante más tiempo del previsto mirando máquinas, autómatas y mecanismos que no sabía ni que existían. Si eres aficionado a la relojería y pasas por Ginebra, merece muchísimo la pena reservar un rato para visitarla.
Eso sí, entrar es gratis, pero salir sin querer comprar absolutamente nada es bastante más complicado.

The Watch Caliber
Aficionado a la relojería y la fotografía, ha fusionado estas dos pasiones compartiendo contenido de relojes, micromarcas, correas y brazaletes a través de su lente.










