El renacimiento de un hito en la identidad de Tudor: Por qué el retorno del North Flag marca el rumbo de la marca

Publicado el: 01/09/2026|6 minutos de lectura|

El mundo en el que habitamos vive de ciclos, nostalgias y reinvenciones: la historia nos marca el punto de partida y somos nosotros quienes a partir de ella asumimos el rumbo y el desarrollo de nuestra manera de ser, esas notas distintivas que inexorablemente son parte de nuestra personalidad… ¡Y esto también es cierto en el mundillo relojero!

En este sentido, creo que no muchos regresos pueden generar tanto entusiasmo reflexivo en la afición como el tan esperado retorno del Tudor North Flag.Presentado originalmente en 2015 y sorpresivamente descontinuado en 2021, el North Flag no fue un reloj más en el catálogo de la casa relojera: fue la piedra angular sobre la cual Tudor comenzó a cimentar su verdadera independencia estilística y técnica en la era moderna.

Hoy, la reaparición de esta pieza no solo recupera uno de los diseños más atrevidos y personales de Tudor, sino que lo consolida con importantes mejoras técnicas, demostrando que la identidad de Tudor es mucho más fuerte cuando mira a sus propias raíces de exploración que cuando se limita a replicar la sombra de su marca hermana mayor, Rolex.

© Tudor

2015: El punto de inflexión y la búsqueda de identidad

Para entender la trascendencia del nuevo modelo, primero tenemos retroceder a 2015. En aquel momento, Tudor era vista por muchos como una firma dependiente del legado histórico de Rolex. Si bien la línea Black Bay ya comenzaba a cosechar éxitos, se basaba fuertemente en la estética retro de los míticos Submariner de mediados del siglo XX.

El North Flag rompió ese paradigma. Inspirado conceptualmente en los Tudor Oyster Prince de 1952 —los relojes herramienta que acompañaron a los miembros de la expedición británica al norte de Groenlandia— y con una estética que devino de la evolución de los Ranger II de los setentas, la marca concibió este modelo no como un mero tributo estético, sino como un instrumento de precisión moderno de aspecto técnico e industrial: Destacaba por su caja satinada de 40 mm con bisel de acero y cerámica, su brazalete integrado de diseño setentoso y sus característicos acentos en color amarillo sobre la esfera negra.

Tudor North Flag modelo 2015 © Tudor

Tudor North Flag nuevo modelo 2026 © Tudor

Pero lo verdaderamente revolucionario estuvo en su interior: el North Flag fue el primer reloj en la historia de Tudor en equipar un calibre de manufactura propia (el MT5621), dotado de 70 horas de reserva de marcha, espiral de silicio y certificación Cronómetro por el COSC. Este movimiento fue la declaración de independencia técnica de la firma.

La evolución del North Flag: de la reserva de marcha al GMT con certificación METAS

El nuevo Tudor North Flag respeta la arquitectura visual y la filosofía de «reloj herramienta» que supo llevar su predecesor, pero a la vez introduce mejoras sustanciales que, por un lado hacen un guiño a las características históricamente más clásicas en las piezas de esta tipología, y por otro, responden a las demandas actuales de la industria:

  • Incorporación de la complicación GMT: Mientras que el modelo de 2015 contaba con un indicador de reserva de marcha situado a las 9, la nueva versión reemplaza esta función por una más práctica complicación GMT de viaje. La adición de la aguja indicadora de 24 horas y el réhaut graduado convierten al North Flag en un verdadero reloj de exploración (fiel a su asociación histórica con aquella expedición polar del 52), manteniendo además la fecha siempre útil fecha a las 3.
  • Salto cualitativo con la certificación METAS: En el apartado mecánico, como viene haciendo paulatinamente con todas sus colecciones, la casa sustituye el estándar COSC por la exigente certificación del Instituto Federal Suizo de Metrología (METAS). El nuevo Calibre de Manufactura MT5652-U garantiza una precisión de 0/+5 segundos diarios, una resistencia magnética superior a los 15.000 gauss y una reserva de marcha de 65 horas.
  • Ergonomía y brazalete modernizado: Mantiene su equilibrada caja de acero inoxidable 316L de 40 mm con acabado mayoritariamente satinado, pero la novedad en el brazalete integrado es la actualización al broche con el sistema de ajuste rápido T-Fit propio de Tudor.

© Tudor

© Tudor

Mi opinión y conclusiones: Este es el verdadero reloj GMT herramienta insignia de Tudor

Dentro del catálogo actual de Tudor, resulta inevitable comparar el nuevo North Flag con el Black Bay Pro. Ambos son relojes herramienta de acero de 40 mm, con función GMT y una clara vocación de aventura, pero existe una gran diferencia histórica entre ambos.

El Black Bay Pro, a pesar de ser una pieza cuya calidad de ejecución y atractivo están fuera de discusión, es innegablemente una inspiración directa al Rolex Explorer II referencia 1655, el famoso «Freccione» de 1971. Al llevarlo en la muñeca, resulta imposible no pensar en la historia de la casa de la corona.

© Tudor

Por el contrario, el North Flag se asocia más a la historia y logros particulares de Tudor. Su herencia se vincula de forma directa con la Expedición Británica al Norte de Groenlandia de 1952, un episodio donde las piezas de Tudor demostraron su valía por mérito propio en las condiciones más extremas y evolucionaron posteriormente en las colecciones Ranger y Ranger II, con un lenguaje de diseño —con líneas angulares, brazalete integrado y toques técnicos—más cercano a su propia identidad que a la del hermano mayor.

En una era donde Tudor podría seguir cómodamente saturando la saga Black Bay con infinitas variantes, considero que el regreso del North Flag demuestra madurez y valentía, ganas de desarrollar una historia con impronta propia: Este reloj no vive del prestigio prestado de Rolex; vive del legado de innovación, exploración e independencia que la propia Tudor ha sabido construir a lo largo de las décadas.

© Tudor

Born to Dare (Nacido para atreverse) es el lema que hace un tiempo acuñó la casa relojera hermana de la corona, y con piezas como esta, deja claro que esa frase es más que una simple declaración de intenciones. Ojalá Tudor siga atreviéndose a ser Tudor.

Especificaciones Técnicas

Marca:  Tudor
Modelo:  North Flag
Referencia:  M9140G1A0U-0001
Medidas:  Diámetro: 40 mm / Grosor: 12,7 mm / Distancia de asa a asa: 48,8 mm / Ancho entre asas: 12 mm
Cristal:  Zafiro abombado
Movimiento:  Calibre suizo automático manufactura MT5652-U, certificado COSC y METAS, con una espiral de silicio y reserva de marcha de 65 horas, latiendo a 28,800 A/h (4 Hz) con función GMT
Brazalete:  Brazalete integrado con eslabones en forma de H, combinado cepillados y pulidos, junto a cierre de ajuste rápido T-Fit
Precio:  5100 euros

Germán Cabrini (@ReloGeando)

De mis ganas de aprender y compartir la afición relojera en nuestro idioma nació ReloGeando ¡Ahora tengo el privilegio de poder hacerlo también desde Estrase!

Tudor
2026 Relojes suizos

Artículos relacionados

Deja un comentario