
Watches & Wonders 2026. Rolex, demuestra por qué eres el rey.
Se avecina el momento del año que todos esperamos con expectación. Watches & Wonders 2026 está a la vuelta de la esquina y Ginebra paralizará el panorama relojero del 14 al 20 de abril. Las grandes marcas acuden a la feria cargadas de promesas ante la mirada de un público insatisfecho por naturaleza.
Entre todas ellas, y como de costumbre, Rolex copará gran parte de los focos. En un año que supone un verdadero reto, la casa de la corona celebra varios aniversarios trascendentales en su historia. Motivo por el cual, este artículo repasará los últimos rumores y algunas de las posibles novedades. Un vaticinio que, cuanto menos, es esperanzador.
Rolex innova. Una realidad tan incómoda como impopular.
Rolex es sinónimo de titulares. Independientemente de lo entusiasta que seas de la relojería, probablemente sea la marca de relojes más conocida del mundo. Endiosa por muchos y criticada por otros, sus decisiones nunca están exentas de polémica y por tanto jamás pasan inadvertidas.
Desde hace años, la marca arrastra innumerables críticas por una supuesta falta de innovación. Lo que muchos defienden como respeto hacia tus iconos o continuidad estética, otros lo catalogan como inmovilismo. Si somos justos, el último lanzamiento realmente disruptivo fue el Sky-Dweller en 2012. Un hito técnico que más de una década después, empieza a parecer insuficiente.
Personalmente, siento respeto y admiración hacia Rolex. Sin declararme “rolexista”, considero que es de recibo reconocer sus méritos. “Al César lo que es del César”.
Sin embargo, Rolex lleva varios años siguiendo una línea evolutiva tan progresiva como incontestable. Un camino que, a mi juicio, comenzó precisamente en Watches & Wonders 2022, con el lanzamiento del GMT-Master II “Sprite” (referencia 126720VTNR). Más allá de su bisel bicolor, sorprendió al situar la corona en el lado izquierdo. Lo que muchos interpretaron como un gesto inclusivo, realmente fue una prueba para medir la temperatura de un mercado ávido de novedades.
Nuevo 1908. ¿La vuelta de un unicornio?
Sobre esa base, la primera apuesta llegó en 2023 con el sustituto del descatalogado Cellini: el 1908. Un movimiento controvertido por su discutible giro estético. Sin embargo, a nivel técnico, su nuevo calibre 7140 aportó mejoras como la espiral Syloxi de silicio en conjunción con el escape Chronergy. Todo ello en una caja más esbelta con fondo visto pero que por el camino abandonó ese diseño estilo Pointer Date con fase lunar realmente atractivo.
Sin embargo, hay motivos que llaman al optimismo. Hace unos meses, Rolex registró una patente de calendario con día de la semana y mes saltante. Una complicación que recuerda a la antigua referencia 8171, apodada como “Padellone”. Esto abre la puerta a un posible 1908 más complejo. Un híbrido entre la complejidad del Sky-Dweller y la elegancia del Cellini. Una apuesta arriesgada. Y, precisamente por ello, tan improbable como sugerente.
Land-Dweller: creced y multiplicaos.
Quizás la opción anterior resulta demasiado transgresora para Rolex. Históricamente, la marca suiza se ha caracterizado por dar pasos pequeños pero firmes, sin hacer grandes revoluciones.
En ese contexto, el año pasado volvió a incorporar una referencia nueva a su catálogo: el Land-Dweller. Una apuesta que sigue la tendencia actual, aquella que dicta relojes de acero con brazalete integrado. Y marcas de acceso como Venezianico, Tissot o Citizen han sido la puerta de entrada para aquellos que siempre anhelaron un Royal Oak.
Como era previsible, su presentación produjo un cisma en el sector relojero. Sin embargo, con el paso de los meses, se ha consolidado como una pieza clave dentro del catálogo, impulsada por embajadores honoríficos como Leonardo DiCaprio o Roger Federer.
Actualmente se ofrece en 36 y 40 milímetros, y materiales diversos como el acero y oro, everose e incluso platino. Sin embargo, resulta previsible que se lancen nuevos colores que acompañen al discreto blanco y sofisticado azul glacial actuales. Su dial de panal de abeja quedaría genial con un tradicional negro lacado, un azul tornasolado e incluso alguna esfera alocada que siga la línea del dial Puzzle o Celebration.
Año de aniversarios. Vuelven las leyendas.
2026 debe ser un año clave para Rolex. Motivo por el cual no debería pasar desapercibido por el gran público. Aunque ya te conté por qué, hagamos un repaso.
La caja Oyster. Un siglo de hermeticidad.
En 1926, Rolex patentó la caja Oyster. Su estanqueidad marcó un precedente sobre el que la marca ha sustentado su último siglo. No solo como estrategia de marketing, sino como una cualidad técnica. Y es que no se puede concebir un Rolex sin la caja Oyster.
Resulta improbable que se lance una reedición del Oyster original de 1926, puesto que dista demasiado de la línea de diseño actual. Sin embargo, sí que sería interesante algún homenaje contemporáneo. Quizás detalles estéticos o un dial que emule la estética original sobre un modelo actual, como el Oyster Perpetual. Algo asimilar a lo que ya ocurrió en 2023 con el Rolex Daytona Le Mans (referencia 126529LN) para conmemorar el centenario del circuito.
Day-Date. Happy Birthday Mr. President
De manera paralela, el Day-Date y del Milgauss celebran su 70 aniversario. Desde su lanzamiento en 1956, el President se ha convertido en uno de los emblemas de la marca. Desde modelos fabricados en metales nobles y diales engastados en diamantes, se ha convertido en objeto de deseo entre presidentes y celebridades influyentes. Seguir innovando se antoja complicado, pero sería fascinante presentar una versión con un material inédito para el público: el acero. Algo similar al reciente Vacheron Constantin 222 o al extinto Patek Philippe 5711/1A-010. De una manera u otra, creo que Rolex no pasará de puntillas y lo celebrará con algún guiño a la altura.
Milgauss. El regreso del rayo.
Mientras el Day-Date acapara todos los focos, el Milgauss se mantiene en segundo plano como el otro septuagenario. Originalmente concebido como un reloj capaz de resistir campos magnéticos de hasta 1000 gauss, de ahí su nombre, tristemente se descatalogó en marzo de 2023. La realidad es que su ausencia no levantó grandes protestas, pero sí hirió el corazón de sus acérrimos seguidores. Su vuelta parece una quimera, pero no sería imposible, como ya ocurrió con el Explorer I. En 2021 se descatalogó la versión de 39 milímetros, sustituyéndola dos años después por una de 40 milímetros. Sea como fuere, Rolex siempre esconde un as bajo la manga y quizás vuelva por todo lo alto con una característica tan novedosa como “marketiniana”.
One more thing. Momento para soñar.
Más allá de rumores, siempre queda lugar para la especulación. En las últimas semanas, se ha extendido la posibilidad de que Rolex descatalogue el GMT-Master II “Pepsi” actual. Probablemente un bulo orquestado por especuladores y dealers. Sin duda uno de los modelos estrella, cuyo vacío únicamente podría llenar una vieja leyenda: el Coke. Su vuelta se adaptaría a los cánones actuales, suponiendo un soplo de aire fresco.
En el extremo opuesto, también con doble uso horario pero desprovisto de hype, está el Explorer II. Un modelo discreto pero con un público muy fiel, que se ha ido perfeccionando durante la últimas décadas salvo por un detalle: su diámetro. Actualmente de 42 milímetros, todo indica a que una nueva versión recuperaría los 40,5 milímetros del mítico 16570 con aguja GMT en color rojo. Una vuelta por todo lo alto que despertaría la atención todos aquellos compradores, servidor incluido, que por fin encontrarían un diámetro ideal.
Puestos a soñar, pongamos el foco en el modelo estrella: el Daytona. El sueño húmedo de cualquier coleccionista y el niño mimado de la marca, véanse las recientes ediciones del Le Mans, el actualizado “Platona” o el reciente modelo con esfera “Tiffany”. Algunas filtraciones apuntan a la inclusión de una referencia con brazalete jubilee, al estilo del Tudor Black Bay Chrono. Una versión inédita pero que, sea todo dicho, le sentaría increíblemente bien. Sin duda, más leña al fuego para que se convierta en un modelo aún más codiciado.
La opinión de Ismael (@itscrownguard)
Con más expectativa que realidad, todos aguardamos con intriga la presentación de lo último de la casa de la corona. Aunque, sin ánimo de bajar el suflé, hay que ser cautos. Cada año especulamos con configuraciones revolucionarias que acaban pereciendo por el camino. Su incontestable dominio del sector le permite otear a la competencia desde lo más alto. A su manera, intenta sumarse al carro de la evolución, pero sin perder los estribos.
De acuerdo con los más pesimistas, esa preeminencia sobre el resto augura un respiro. Lo cual no es del todo negativo. A Rolex debemos exigirle, por lo que no podemos legitimar cualquier tipo de cambio que únicamente redunde en lo estético o banal. Es mejor dar un paso hacia atrás para luego dar dos hacia delante. Motivo por el cual, es probable que Rolex delegue el liderazgo en una marca hermana cuyo 2026 es aún más prometedor: Tudor.
De una manera u otra, los más optimistas y entusiastas elegimos creer. Con una consigna tan clara como recurrente cada Watches & Wonders: queremos relojes.

Ismael (@itscrownguard)
«El conocimiento es la única riqueza que se puede transmitir sin empobrecerse». Entre la historia, el arte y la pasión relojera. ¡Ahora en Estrase!













