
Tres relojes perfectos para iniciarse y sus lógicas evoluciones
Si hay algo que me ha acompañado toda la vida, además de los relojes, eso han sido los juegos de Pokémon. Desde que me regalaron por mi cumpleaños una Game Boy Color con Pokémon Edición Azul, estas criaturas me han acompañado hasta el día de hoy, formando parte de varias generaciones y de mi propia historia.
Por aquel entonces, jugaba a Pokémon con un Flik Flak en la muñeca. Hoy lo hago con otro tipo de relojes, piezas muy diferentes, que podéis descubrir a lo largo de este artículo.
Esa evolución personal es precisamente lo que me ha llevado a inspirarme en esta saga para traeros una selección de tres relojes, cada uno representando a uno de los Pokémon iniciales —Bulbasaur, Charmander y Squirtle— y, por supuesto, aquellos modelos que, a mi juicio, serían sus evoluciones lógicas dentro del mundo de la relojería.
Al final de la entrada encontraréis un vídeo donde podéis ver las piezas en movimiento, apreciar mejor sus detalles y entender por qué cada una encaja con su correspondiente evolución.
El bosque en tu muñeca: elegancia y aventura a partes iguales
Todo entrenador recuerda al número uno de la Pokédex. Bulbasaur, tipo planta, simboliza equilibrio, calma y una conexión natural con el entorno. En relojería, esa idea se traduce fácilmente en un reloj de corte elegante pero con un punto aventurero, una pieza que no desentona bajo una camisa, pero que invita a salir a caminar entre árboles y senderos verdes (y hasta montañas).
LIP Himalaya 40 (ref. 671728) – Bulbasur
Ese espíritu nos lleva directamente a LIP, concretamente al Himalaya 40, referencia 671728. Por 269 euros, esta pieza ofrece mucho más de lo que su precio sugiere. Su esfera juega con varias texturas, combinando un acabado satinado tipo rayos de sol con zonas arenadas, destacando especialmente la parte central del dial, lo que aporta profundidad visual sin recurrir a artificios excesivos.
A las seis encontramos un pequeño segundero, un guiño clásico que refuerza su carácter elegante. Todo ello se aloja en una caja de acero de 40 mm, de proporciones equilibradas y diseño contenido, protegida por cristal de zafiro. Un detalle especialmente acertado es la aguja horaria tipo observatorio, que añade personalidad y cierto aire vintage al conjunto.
Se completa con correa de cuero, movimiento de cuarzo suizo Ronda y una resistencia al agua de 50 metros, superior a los habituales 30 m en relojes de este estilo. Como buen tipo planta, aguanta mejor la humedad de lo esperado.
Praesidus Pathfinder 44 Bastogne Edition — Ivysaur
Si entrenamos a nuestro Bulbasaur con cariño, al nivel 16 evoluciona. Y esa evolución nos lleva al Praesidus Pathfinder 44 – Bastogne Edition, un reloj con una historia tan sólida como su construcción.
Su elemento más distintivo es la esfera, que incorpora tela real de un paracaídas militar de la Segunda Guerra Mundial, recuperado en las inmediaciones de la Batalla de las Ardenas (1944). No es solo un recurso estético: es un fragmento auténtico de historia.
Además, en esa zona se encuentra el Bosque de las Ardenas. Vamos, parece obra del destino, y resulta inevitable imaginarse un paseo por este paraje con este reloj en la muñeca.
La caja de acero inoxidable de 38 mm, el cristal de zafiro y el movimiento automático Miyota 9039 lo convierten en un reloj perfectamente válido para el uso diario y la aventura. Además, su hermeticidad de 100 metros refuerza su carácter utilitario. Todo ello por 560 euros.
Como Ivysaur y su brote floral, este reloj lleva consigo algo único y orgánico: una historia irrepetible en la muñeca.
Seiko Alpinist SPB507J1 — Venusaur
Al nivel 32 alcanzamos la evolución final. Venusaur, representado aquí por uno de los relojes más bonitos que existen de su rango de precio: el Seiko Alpinist SPB507J1.
Por 950 euros, esta reedición ofrece un conjunto extraordinariamente equilibrado. Su caja de acero de 39,5 mm, con un atractivo tono gris oscuro, incorpora dos coronas: la principal a las 3 y una secundaria a las 4 que acciona el bisel interno con función de brújula.
El Alpinist nació como reloj para montañeros, y eso se refleja, ademas de en su brújula, en sus 200 metros de resistencia al agua, algo poco habitual en relojes de estética tan refinada. Su esfera verde, inspirada en los bosques, contrasta con los índices y detalles dorados, aportando una sofisticación notable. Incluye fecha con lupa, cristal de zafiro y unas preciosas agujas tipo catedral.
Por la trasera vista se deja ver el calibre automático Seiko 6R55, con rotor dorado, un guiño perfecto a la versión shiny de Venusaur.
Ligereza y resistencia para los entornos más duros
Cambiamos de tipo. Charmander, fuego puro, evoca entornos áridos, rocosos y exigentes, donde conviene viajar ligero. Como imagino que tú, ávido lector, no estarás todo el día en el desierto, las siguientes propuestas están pensadas para la dura jungla que es la ciudad.
Aquí entra en juego un material clave: el titanio.
RZE Urbanist Polaris White — Charmander
El RZE Urbanist Polaris White es un reloj compacto, de 36 mm, fabricado en titanio grado 2 con tratamiento UltraHex, que incrementa notablemente su dureza superficial. Su diseño anguloso le da una personalidad muy marcada.
Equipa un movimiento solar de cuarzo Miyota, siempre cargado, como la llama de Charmander. La esfera está completamente recubierta de Super-LumiNova, garantizando legibilidad total en condiciones de poca luz, bajo cristal de zafiro (otro guiño a esa luz que emite Charmander). Se acompaña de correa de nylon con cierre de velcro.
Precio: 320 euros. Difícil pedir más.
Citizen Chrono Super Titanium 4610 — Charmeleon
Al evolucionar, llega Charmeleon, aquí representado por el Citizen Chrono Super Titanium 4610. Por 449 euros, ofrece una caja de 42,5 mm, con una geometría muy particular: carrura octogonal y bisel redondo, todo en Super Titanium con tratamiento Duratect.
Esta forma, a pesar de no ser mi favorita, le da un toque de cierta agresividad al reloj, cosa que tiene su punto.
La esfera combina una zona central texturizada en color naranja, un taquímetro interno y subesferas negras que integran los paneles de carga solar del movimiento Eco-Drive. La combinación de ambos colores le sienta genial a la pieza. Incluye cronógrafo y fecha, logrando un conjunto técnico, deportivo y muy coherente.
Sinn 105 St Sa — Charizard
En el nivel 36 aparece Charizard. Aquí rompemos la regla del titanio para presentar el Sinn 105 St Sa, un auténtico reloj herramienta alemán.
Su caja de acero de 41 mm incorpora un bisel bidireccional, esfera negra con día y fecha a las 6, y cristal de zafiro. Los detalles naranjas en segundero y costuras de la correa de cuero con la que se nos ofrece la pieza evocan perfectamente a un Charizard shiny.
La clave está en la tecnología TEGIMENT de Sinn: un proceso termoquímico que endurece la superficie del acero hasta 1.200 Vickers, sin revestimientos, es decir, modificando el metal desde dentro.
En su interior late un Sellita SW220-1, visible a través de la trasera de exposición.
Para mi un reloj todoterreno, que convierte la simpleza y la robustez en belleza, y que no renuncia a la utilidad.
Precio: 1.550 euros. (Como las cartas de Charizard Base Set PSA 10).
El dominio del agua y las profundidades
Llegamos a mi Pokémon elegido: Squirtle.
Con él, el camino es evidente. Relojes de tipo diver, pero con una característica peculiar: la caja tipo «tortuga» (tampoco era tan difícil de adivinar).
Seiko Prospex “Tortuga” PADI (SPRE99K1) — Squirtle
El Seiko Prospex SPRE99K1, cuya caja le da el sobrenombre de Tortuga, destaca por ser una pieza hecha en colaboración con PADI (Professional Association of Diving Instructors). Estos relojes cumplen la norma ISO 6425, lo que los certifica como auténticos relojes de buceo lo que significa que tienen que ofrecer 200m de hermeticidad, llevar una corona roscada y un bisel unidireccional, y por supuesto, garantizar una buena legibilidad en condiciones de poca luz y bajo el agua.
Por lo demás, seguimos en la línea «básica» de Seiko. Caja de 45 mm (un buen caparazón, si me preguntas), cristal Hardlex y movimiento 4R36.
Cabe destacar también, los colores azul y rojo, que no están ahí por casualidad, sino porque son los oficiales de PADI.
Precio: 495 euros.
Certina DS-2 Turning Bezel — Wartortle
Al nivel 16, Wartortle se traduce en el Certina DS-2 Turning Bezel, equipado con el histórico sistema DS (Double Security) de Certina, introducido en 1959.
Este sistema refuerza la hermeticidad y la resistencia a los choques.
Incluye múltiples juntas de protección: en la tija, en la corona y entre el dial y el movimiento; cristal de zafiro reforzado y tapa trasera optimizada para garantizar 200 m de resistencia al agua.
La caja es de titanio, forma tortuga y 41 mm de diámetro, todo ello combinando el negro y el azul y una correa tipo NATO.
En su interior monta un Powermatic 80, visible por trasera, decorada con una tortuga en colaboración con Sea Turtle Conservancy. Precio: 1.065 euros.
Doxa Sub 300T — Blastoise
Finalmente, Blastoise se materializa en el Doxa Sub 300T, heredero del 300T Conquistador de 1968. Capaz de soportar 120 atm (1.200 m), incorpora válvula de escape helio y un bisel con escala de no descompresión.
Este bisel permite controlar tanto el tiempo de inmersión como los límites seguros de ascenso, reduciendo el riesgo de accidentes por acumulación de gases en el organismo.
Caja de acero de 42 mm y un dial disponible en varios colores, entre ellos el naranja clásico de la marca, cristal de zafiro, calibre basado en ETA 2824 y brazalete grano de arroz con cierre extensible. Precio: 1.990 euros.
Ahora te toca decidir.
¿Quién será tu compañero de muñeca, en esta aventura que es la vida?

JC Justo a Tiempo
Relojes y memes es mi estilo. ¡Es hora de tomarse la relojería como algo más divertido! Creo contenido en YouTube y ahora escribo en Estrase.

















