
Medio siglo capturando la luz: Por qué los 50 años de Eco-Drive de Citizen redefinen el reloj herramienta moderno
Muchas casas relojeras suelen medir su relevancia en base a la complejidad de sus movimientos mecánicos, la historia y la tradición de sus talleres. Sin embargo, cuando se trata de la verdadera evolución del reloj concebido como un instrumento de precisión, supervivencia y uso intensivo, el paradigma cambió drásticamente hace décadas… Este año marca un hito fundamental en lo que ha sido una de las claves de esa metamorfosis: el 50º aniversario de la tecnología Eco-Drive de Citizen.
Lo que comenzó en la década de 1970 como una respuesta audaz a una crisis energética global, se ha consolidado hoy como una de las mayores proezas de la ingeniería al servicio de la relojería; y para celebrar este medio siglo de innovación, Citizen vistió de gala uno de los espacios arquitectónicos más importantes del mundo y presentó una serie de piezas que demuestran que la luz no solo da vida a sus movimientos, sino que también marca el rumbo de los relojes herramienta modernos.
Una celebración inmersiva en el epicentro del diseño: El Guggenheim de Nueva York
Para dimensionar el impacto de este aniversario, solo basta mirar el escenario elegido por la casa japonesa para su celebración. Citizen reunió a los principales líderes de la industria, referentes culturales y entusiastas en el icónico Museo Guggenheim de Nueva York.
Y la elección de este espacio no parece casual: el museo es una obra cumbre del diseño moderno que juega constantemente con la iluminación natural, configurándose como el escenario perfecto para homenajear a una tecnología que ha convertido al fotón en el componente definitivo para un calibre de cuarzo.
Todo esto bajo un concepto que lo sintetiza perfectamente: “Powered by Any Light” (que podría traducirse como “impulsado por cualquier luz”)
De la crisis energética a la madurez tecnológica: así se desarrollo el Eco-Drive
Para comprender el peso de Eco-Drive, debemos retroceder a la convulsa década de 1970. Si bien otra casa japonesa lanzó el primer reloj de cuarzo en 1969, fue Citizen la que tomó la posta de la innovación desde un enfoque marcadamente distinto, casi con una obsesión por la precisión y la eficiencia energética.
En 1975, la marca ya sorprendió al mundo con el Crystron Mega (calibre 8650A), un coloso del cuarzo con una precisión autónoma inaudita de tan solo 3 segundos por año. Pero el verdadero punto de inflexión llegaría en 1976: en medio de la crisis del petróleo de 1973, que había sensibilizado a la sociedad sobre la escasez de recursos y la necesidad de encontrar fuentes de energía sustentables, los ingenieros de Citizen buscaron una alternativa limpia que eliminara esa gran debilidad del cuarzo tradicional: la dependencia de baterías desechables de un solo uso.
Así nació el Crystron Solar Cell, el primer reloj analógico del mundo impulsado por luz.
Si bien aquellos primeros pasos técnicos fueron algo rudimentarios en lo estético, Citizen logró ingeniosamente incorporar los componentes al lenguaje de diseño del reloj: sus ocho pequeñas células fotovoltaicas dispuestas de forma muy evidente en la esfera terminaron por ser la característica distintiva que lo hizo único y fácilmente identificable.
Con el paso de los años se perfeccionó la eficiencia de los paneles; ya a mediados de los 80 ofrecían una reserva de marcha de 200 horas en la oscuridad más absoluta, pero el verdadero hito para la tecnología Eco-Drive desde el punto de vista de la estética llegó en 1995.
Con el calibre 7878, Citizen logró por primera vez esconder las células completamente debajo de la esfera, utilizando materiales translúcidos que permitían el paso de la luz sin interferir en la estética del reloj… se abría allí un enorme abanico de posibilidades de diseño que encontraron su coronación en 2002, con la llegada de un nuevo desarrollo: el Eco-Drive VITRO, una tecnología que volvió cien por ciento invisibles las células fotovoltaicas, haciendo prácticamente imposible distinguir a simple vista una pieza de cuarzo tradicional de una impulsada por un movimiento Eco-Drive.
El último gran avance previo a este aniversario nos lleva hasta 2019, cuando Citizen demostró su superioridad técnica en el terreno de la precisión autónoma con el calibre Eco-Drive 0100, un movimiento que verifica un margen de desviación de tan solo un segundo al año sin depender de señales de radio, GPS ni cualquier otra referencia externa: un paso enorme en términos de cronometría… pero… ¿que hay del rendimiento energético?
Hoy en día, el salto en eficiencia es abismal: en los años 70 se necesitaba que el 80% de la luz atravesara la esfera para alimentar eficazmente el mecanismo, sin embargo, los movimientos Eco-Drive actuales operan perfectamente con menos del 15% de transmisión de luz y llegando a autonomías antes impensadas: hablamos de hasta un año de funcionamiento continuo sin recibir ni un solo haz de luz… 365 días de reserva de marcha.
Y si hasta acá los beneficios desde el punto de vista técnicos no te parecían suficientemente sorprendentes, te comparto también el resultado ecológico: se estima que, desde 1976, los relojes de luz de Citizen han evitado que más de 100 millones de baterías de un solo uso terminen en los basureros de nuestro planeta.
La evolución hacia el «Tool Watch» definitivo
Durante generaciones, el concepto de toolwatch o reloj herramienta estuvo indisolublemente ligado a los movimientos mecánicos y automáticos. El típico argumento se desarrollaba en torno a que un reloj para uso militar, de buceo o de exploración no podía depender de una batería que se agotase en el peor momento posible… ¡y es realmente un buen argumento!
Sin embargo, la maduración de tecnologías como Eco-Drive pone totalmente en jaque este planteo. Si analizamos fríamente las demandas de un verdadero reloj herramienta (alta resistencia a los impactos, confiabilidad cronométrica, autonomía prolongada y bajo mantenimiento), la realidad es que el cuarzo alimentado por luz se erige como el sucesor natural más eficiente, esencialmente por tres razones:
- Robustez estructural: Al carecer de la enorme cantidad de piezas móviles y delicadas de un escape mecánico, un calibre de cuarzo resiste de forma muy superior los impactos severos y las vibraciones extremas del trabajo de campo.
- Autonomía inagotable: La dependencia de la luz elimina el punto débil del cuarzo tradicional. Un reloj de cuarzo lumínico no requiere que se abra para cambiar una pila cada dos años, sino que se recarga continuamente con cualquier fuente de luz, ya sea el sol entre las montañas o la tenue lámpara de la oficina.
- Mantenimiento mínimo: Con reservas de marcha que oscilan entre los seis meses y el año completo en la oscuridad total, son piezas que realmente tienen muy pocos requisitos para su cuidado.
- Teniendo en cuenta estos aspectos, no es arriesgado afirmar que el futuro de los relojes pensados como herramientas de alta precisión reside en el continuo perfeccionamiento de estos movimientos que operan con la luz.
Pero la verdad es que ni hace falta irse tan hacia adelante… basta con hacer un breve ejercicio autorreflexivo: la última vez que pensaste en adquirir un reloj para darle un uso específico intensivo, para castigarlo, para tratarlo sin demasiados recaudos a la hora de ir a correr, a nadar, de camping, para hacer deporte… para que sea al fin y al cabo una herramienta… ¿me vas a decir que lo primero que se te vino a la cabeza fue un reloj con movimiento mecánico? Salvo que seas el Rafa Nadal y vayas de camino a una boutique de Richard Mille, lo más seguro es que hayas pensado en un reloj de cuarzo… y más específicamente, en un reloj de cuarzo solar o lumínico.
¿Acerté? ¡Contame en los comentarios al final del artículo!
Los lanzamientos del 50º Aniversario: Vanguardia y accesibilidad
Ahora es momento de hablar de nuevos relojes… ¿Qué es lo que presentó la casa relojera japonesa para celebrar este hito de Eco-Drive en 2026?
Citizen desplegó su estrategia principalmente en dos frentes (tres en realidad si contamos la edición limitada que presentó con la colección The Citizen): una edición limitada de alta carga conceptual con un guiño a la historia de su tecnología Eco-Drive, y una renovación de sus piezas de producción regular enfocadas en el uso diario.
La Edición Limitada: Eco-Drive PHOTON
Inspirándose en la física cuántica, la historia de la ciencia de la luz (específicamente en conceptos como el experimento de la doble rendija) y también en su propia historia (con un formato de caja y esfera muy reminiscentes al Crystron Solar de 1976), Citizen presentó los modelos Eco-Drive PHOTON, cuyo nombre hace referencia directa al Fotón, la unidad cuántica de la energía lumínica.
Estas piezas construidas íntegramente en Super Titanium, el titanio desarrollado por Citizen, se destacan principalmente por una esfera multicapa tridimensional compuesta por dos placas metálicas con ranuras onduladas superpuestas que dejan pasar la luz añadiendo profundidad y dejando entrever en el fondo una película con un color que parece azulado, pero que en realidad proviene de su propia estructura microscópica y cambia sutilmente con la luz dependiendo del ángulo con el que incide en la esfera… una ejecución muy interesante si pensamos además que esa misma luz que juega con la estética del reloj, es la que también lo alimenta.
Su arquitectura exterior presenta una caja octogonal redondeada de 39mm que fluye de forma orgánica hacia un brazalete integrado. Pero no sólo el exterior es llamativo, ya que por dentro están equipados con el nuevo Calibre Eco-Drive E036, con una autonomía de 365 días en la oscuridad partiendo de una sola carga completa.
- Modelos: BJ6500-53W (versión plateada con segundero amarillo) y BJ6569-59X (versión negra y dorada con segundero púrpura).
- Diámetro: 39.0 mm.
- Movimiento: Calibre Eco-Drive E036 (un año de reserva de marcha)
- Cristal: Zafiro con tratamiento antirreflejo.
- Resistencia al agua: 50 mts.
- Disponibilidad: limitados a 5.000 piezas por modelo a nivel mundial, con grabado conmemorativo en la tapa trasera.
La opción para el día a día: el ENDEAVOR Chrono con bisel cerámico.
Para el segmento de producción regular y de mayor accesibilidad, Citizen aprovechó las celebraciones de este año para actualizar al Endeavor Chrono, una pieza robusta y deportiva en la que por primera vez se anima a introducir un bisel cerámico, un nuevo material para la marca y más que bienvenido en relojes dentro de este segmento.
El Endeavor Chrono se presenta en una caja de acero inoxidable de 43 mm y cuenta con un bisel giratorio unidireccional de 60 minutos con inserto de cerámica, pensado especialmente para el deporte náutico. En la esfera nos encontramos con un sutil patrón de ondas que evoca el movimiento del mar, y en la que se posicionan tres subesferas del cronógrafo a través de las cuales el calibre B620 Eco-Drive absorbe la luz para mantenerse en funcionamiento.
Con una resistencia al agua de 100 metros, cristal de zafiro y una generosa aplicación de lume en índices y agujas, el Endeavor Chrono demuestra también cómo 50 años de Eco-Drive pueden traducirse en piezas atractivas y a la vez robustas, utilitarias y pensadas para resistir el uso intensivo.
- Modelos: CA4730-59A (versión blanca con subesferas, bisel negro y brazalete), CA4733-00L (versión con tonalidad oro rosa, esfera y bisel azul y correa de caucho azul) y CA4730-08E (versión con esfera y bisel negro y correa de caucho negro)
- Diámetro: 43 mm
- Movimiento: Calibre Eco-Drive B620 (complicación de fecha y cronógrafo con capacidad de medir 1/5 de segundo)
- Cristal: Zafiro con tratamiento antirreflejo.
- Resistencia al agua: 100 mts.
Mi opinión y conclusiones
Cincuenta años después de que aquel primer Crystron Solar Cell desafiara las convenciones de una industria en crisis, Citizen sigue demostrando que la sostenibilidad y la relojería de alto rendimiento no son caminos separados.
Al transformar al fotón en la fuerza motriz de millones de piezas Eco-Drive alrededor del mundo, la casa japonesa promueve una relojería más limpia y sostenible (no sólo a través de la tecnología Eco-Drive, sino también con sus movimientos mecánicos propios -recordemos que la marca es también propietaria de Miyota, una de las manufacturas de calibres mecánicos más importantes-), y establece el estándar de lo que debe ser un reloj utilitario en el siglo XXI: eficiente, duradero, autónomo y preciso.
Creo que es muy posible que el futuro del reloj herramienta esté justamente aquí, impulsado por destellos de luz… cualquier tipo de luz.

Germán Cabrini (@ReloGeando)
De mis ganas de aprender y compartir la afición relojera en nuestro idioma nació ReloGeando ¡Ahora tengo el privilegio de poder hacerlo también desde Estrase!










