
Los relojes que más me han acompañado en 2025 | JC Justo a Tiempo
El 2025 ya se acaba. Y con él, toca hacer un poquito de balance relojero.
Hacer esto está muy de moda, sí, pero la verdad es que es muy divertido, así que me he animado a ello. (Y en Estrase no he sido el único, ¿verdad Álex e Ismael?)
Te voy a presentar mis tres relojes (bueno, cuatro) más usados este año. Esos que más experiencias han acumulado durante el 2025. Da igual lo que cuesten, da igual de qué marca sean o de qué país vengan; lo único que importa es que han vivido conmigo esta locura de año.
Seiko SRPL15K1 “Samurai” – Un diver para el día a día
Este reloj nunca lo fui a buscar. Lo encontré.
La historia es sencilla: me fui a la mina a por hierro y encontré diamantes (sí, he usado Minecraft para hacer una metáfora).
Y es que yo quería un diver clásico y, tras barajar varias opciones de otras marcas japonesas, vi este en la vitrina. Lo primero que me llamó la atención fue su caja de acero, que consigue ese color negro gracias a un revestimiento a base de titanio y carbono, a juego con el bisel y con el dial. Pero lo que sin duda me terminó de convencer fueron los índices y las agujas, que tienen ese tono amarillento envejecido, como si el reloj hubiese vivido muchas inmersiones.
Esto sirvió para convencerme y, durante el 2025, este reloj me ha acompañado cada vez que me ha apetecido llevar una pieza que sé que no me va a fallar (la utilice para cronometrar contracciones…solo digo eso). Huelga decirlo, pero en su interior late el archiconocido calibre 4R35.
Para darle algo más de contexto, este reloj es una reedición que homenajea al Seiko SBDA001, lanzado en 2004 y que sí estaba hecho completamente de titanio. Su caja, ligeramente angulosa, marcó un antes y un después en el lenguaje de diseño de Seiko y es lo que le valió el sobrenombre de Samurai.
Aunque originalmente venía con una correa de silicona negra, le he puesto una de caucho rosa que, en mi opinión, le da un toque algo más divertido.
Casio F-91W y G-Shock GA-2100 – Los “relojes pijama”
No sé tú, pero yo, en cuanto llego a casa o termino de trabajar, me cambio y me pongo el pijama… y eso incluye el reloj.
Y aquí esta pareja son los reyes.
El G-Shock GA-2100 es el que me pongo cuando tengo algo que hacer en casa, desde cortar el césped hasta hacer alguna “chapucilla” (que suelen terminar en desastre). Es una pieza muy resistente, que no me importa golpear, manchar o rayar. De hecho, esa es la esencia de la gama G-Shock.
Irónicamente, la aguja que marca los días de la semana ha dejado de funcionar. Pero bueno, eso es señal de que este pequeñín ha salvado a otro reloj del desastre.
Y el Casio F-91W —que, por cierto, al parecer ha sido desbancado como el reloj más vendido de la historia por nuestro archienemigo, el Apple Watch— es el elegido cuando lo único que tengo que hacer en casa es vivir.
No creo que este reloj necesite presentación alguna: me lo pongo y me limito a saber que llevo en la muñeca una parte importantísima de la historia de la relojería. Decidí huir del clásico y apostar por uno en un azul celeste que quita el hipo.
Tudor Black Bay GMT – El Rey del 2025…
…y del 2022, 2023 y 2024.
Sí, este reloj es uno de mis favoritos. Lo compré en 2022, año del nacimiento de mi primera hija, en parte para simbolizar ese momento tan bonito y, por otro lado, como último capricho antes de que hubiese algo mucho más importante que cualquier otra cosa en mi vida.
Poco que decir: una silueta que se reconoce a la legua gracias a su bisel “Pepsi”, y que mucha gente confunde con el Rolex GMT-Master II. Tudor lanzó esta versión en 2018, que guarda muchas similitudes con las primeras versiones de su hermano mayor, pero que tiene su propia identidad gracias a detalles como las agujas Snowflake y la flor de Tudor en la corona.
Es un reloj bastante imponente: 41 mm de diámetro y 14,6 mm de grosor. Lleva conmigo unos cuantos años y tengo con él una relación de amor-odio interesante. Y es que este tamaño, en invierno, me ajusta perfecto, y en verano me aprieta… y claro, si le pongo un eslabón, el reloj cabecea en exceso, así que opto por una correa de caucho y listo.
Es el reloj que siempre elijo cuando tengo que viajar y cuando me toca ir a la oficina.
Además, siempre lo llevo con la hora de referencia en Nueva York. Recuerda que el calibre MT5652 que incorpora es un “true GMT”, lo que nos permite cambiar la hora local en un plis, plas.
¿Y qué esperar en 2026?
Pues no lo sé. Me gustaría darle espacio a otros relojes de mi colección, como el Cartier Tank, que el pobre está cogiendo polvo.
Otros relojes que llegaron más tarde a la colección, como el Nomos Club Campus, están ganando mucho protagonismo.
También entra en mis planes adquirir un GADA (go anywhere, do anything) en 2026, que se postulará como candidato a entrar en el ranking.
En fin, todas estas preguntas las resolveremos en el artículo del año que viene.
Por lo demás, desearte mucha salud, una muy buena entrada de año y, sobre todo, ¡muchos relojes!

JC Justo a Tiempo
Relojes y memes es mi estilo. ¡Es hora de tomarse la relojería como algo más divertido! Creo contenido en YouTube y ahora escribo en Estrase.





Buenos días y feliz año nuevo! Te he hecho caso viendo el video y me he metido aquí a leer el artículo. Nada mal! A ver qué propones para GADA!
Hola Toni,
Antes de nada: eres OFICIALMENTE el primer comentario en Estrase!
Tanto yo como mis compañeros te lo agradecemos.
En cuanto al GADA…se vendrán cositas tanto aquí como en el canal de YouTube.
Espero que te guste.
Un saludo!
Lo del reloj pijama me ha encantado jajaja pocas cosas en este mundo hay más cómodas que un F-91w.
Saludos!
Hola!
Es un nuevo concepto jajaja!
Sin duda un reloj legendario!
Un saludo!