
Venezianico Nereide Grand Tour
Cada vez cuesta más ver algo realmente nuevo en relojería. Parece que prácticamente todo está ya explorado: materiales, complicaciones, diseños… y al final, el resultado es que muchas grandes “novedades” se quedan en pequeñas variaciones o en conceptos que, a pesar de llamar la atención, no tienen demasiado sentido o no aportan nada nuevo en el uso real.
Por eso me parece interesante el enfoque que están tomando algunas marcas en algunos de sus lanzamientos. En lugar de obsesionarse con inventar algo nuevo o rompedor desde cero, cogen piezas de su portfolio y les dan una nueva vida a través de una historia o un concepto. No se trata solo de un ejercicio estético, sino de intentar que haya una coherencia entre lo que ves y lo se quiere contar.
Y cuando eso está bien hecho, funciona. Un buen ejemplo de esto es el Venezianico Nereide GMT Grand Tour, donde a través de pequeños cambios que pueden parecer superficiales, se consigue una conexión clara entre el storytelling y la ejecución del reloj.
El Grand Tour, viajar para entender
El Grand Tour era una tradición que se consolidó entre los siglos XVII y XIX, principalmente entre jóvenes aristócratas europeos que, al terminar su educación, realizaban un largo viaje por el continente.
No era un viaje corto ni improvisado. Podía durar meses o incluso años, y tenía un objetivo bastante claro: completar la formación. No solo académica, sino sobre todo cultural y social, era un viaje transformacional.
El recorrido solía incluir ciudades clave como París, Ginebra, Venecia, Estambul… Lugares donde se concentraban el arte, la arquitectura y el pensamiento de la época. La idea era exponerse a otras culturas, aprender idiomas, conocer a otras élites y, en definitiva, abrir la mente.
Se viajaba principalmente por tierra, al principio en carruajes, pero más adelante sobre todo en tren cuando empezó a desarrollarse la red ferroviaria. No había prisa. De hecho, parte del valor del Grand Tour estaba en el tiempo: en poder detenerse, observar y asimilar.
Era, en el fondo, una forma de transición a la vida adulta. Un paso más allá de la educación formal. Y eso es lo interesante del concepto: no era viajar por ocio, sino viajar para entender y cambiar. Y en este concepto se encuadra el nuevo Venezianico Nereide GMT Grand Tour, un reloj que sirve precisamente para viajar gracias a su función GMT y que tiene ligeros toques de aristocracia en su diseño.
El bisel, aquí está la diferencia
Si hay un elemento que define este reloj, es el bisel de tungsteno. Más allá de la resistencia, que es muy alta, lo que realmente marca la diferencia es el acabado y su aspecto. Su apariencia es de espejo, y esta cambia totalmente cómo se percibe el reloj en muñeca. Refleja la luz de una forma muy particular y genera un contraste fuerte con el resto del conjunto, destacando por encima de todo.
No es el típico bisel herramienta, mate y funcional. Aquí hay una intención estética clara de añadirle al reloj un punto de clase.
El dial, bien resuelto y sin competir
El dial está bien planteado porque no intenta robar protagonismo. Con su diseño gris tornasolado tiene textura, cierta profundidad y una paleta de colores que encaja con la idea del Grand Tour sin volverse excesiva. Los índices están bien proporcionados, las agujas se leen bien y el lumen cumple de sobras.
Todo está bastante equilibrado. El bisel ya tiene peso visual, así que el dial hace bien en mantenerse más contenido.
Caja, construcción y el caseback, la guinda del concepto
En esta nueva iteración de la línea Nereide, La caja es más fina, y eso se nota. El reloj se siente más cómodo, más equilibrado y más fácil de llevar en el día a día, ya que no cabecea nada y asienta muy bien en la muñeca.
Un punto positivo también de esta caja, es que mantiene corona roscada y una hermeticidad suficiente para usarlo sin problema en agua, así que no es solo un reloj “de concepto”.
El caseback también está bien pensado, como en todos los relojes Venezianco. Por un lado, aparecen las ciudades clave del Grand Tour, reforzando esa idea de recorrido por Europa. Y en el centro, el grabado de una figura observando el paso de un tren.
No es un detalle casual. No habla tanto del transporte en sí, sino de esa idea de movimiento, de transición entre lugares. Más del viaje que del destino. Y aquí encaja bien.
Un GMT que sí tiene sentido
Como hemos comentado, dentro monta un calibre GMT Sellita SW330-2, y eso se nota en el uso. Es un GMT real, con ajuste independiente de la aguja horaria. No es una complicación decorativa, sino que es práctico de verdad, especialmente si viajas o trabajas con distintas zonas horarias. Además, encaja de maravilla con la idea del reloj: moverse entre lugares, pero sin complicaciones, solo disfrutando y aprendiendo del viaje.
El oro rosa, funciona… pero me genera dudas
El chapado en oro rosa es probablemente el punto más debatible. A nivel estético es innegable que funciona. Le da un punto más elegante y encaja con el concepto general del reloj. No desentona en absoluto.
Sin embargo, sigue siendo chapado. Personalmente, creo que este reloj habría ganado bastante con otra solución, ya fuera oro rosa sólido o incluso bronce. El oro rosa está claro por qué se ha descartado, sin embargo, el bronce, sobre todo, habría encajado muy bien con la idea del paso del tiempo y del viaje, ganando una maravillosa patina con el paso del tiempo, así como los jóvenes aristócratas iban cambiando a medida que viajaban y ganaban nuevos conocimientos. Tal como está, funciona, pero se queda cerca de algo todavía más interesante.
Conclusión
El Venezianico Nereide Grand Tour es un reloj con bastante más fondo de lo que parece al principio. Tiene un bisel muy diferencial, una ejecución mejor resuelta que en otros Nereide, un GMT útil de verdad y un diseño que mezcla bien lo deportivo con lo elegante.
No es perfecto, y el tema del chapado en oro rosa puede generar debate, pero en conjunto es una de las propuestas que encuentro más interesantes de la marca hasta ahora.
Un reloj fácil de llevar, con personalidad y que, sobre todo, expresa el concepto del Grand Tour perfectamente a través de su ejecución.
Especificaciones Técnicas

The Watch Caliber
Aficionado a la relojería y la fotografía, ha fusionado estas dos pasiones compartiendo contenido de relojes, micromarcas, correas y brazaletes a través de su lente.







