Así son los nuevos Casio Edifice EFK-200, y ya son tres los automáticos del gigante japonés

Publicado el: 22/08/2026|6 minutos de lectura|

Casio es una de las marcas de relojes más famosas del mundo, pero no ha sido hasta hace muy poco que se atrevió a entrar en el mundo de la relojería mecánica. Hasta ese punto, todos sus relojes tenían algo en común: la energía provenía de una batería.

Cuando decidió entrar en el terreno de los automáticos con la línea Edifice, lo hizo sabiendo que tenía que moverse rápido. Y vaya si lo ha hecho: en apenas un año hemos pasado de la primera EFK-100 a la actualización EFK-110, y ahora directamente a esta tercera generación, la EFK-200, que ya no parece tanto un experimento para ver qué tal les va, sino una propuesta muy interesante para el segmento de entrada.

© Casio

Cinco versiones, tres precios, una misma base

La serie se divide en cinco referencias repartidas en tres niveles de precio. Las versiones de entrada, EFK-200D-2A (azul) y EFK-200D-4A (rojo burdeos), están realizadas completamente en acero inoxidable, con esfera texturizada y un precio de 299 euros. Al mismo nivel se sitúa la EFK-200CD-1A, que se diferencia únicamente por montar una esfera de carbono forjado con patrón marmoleado, haciendo que cada esfera sea única.

Luego tenemos la EFK-200DG-5A, con caja y brazalete en acero con tratamiento IP dorado y esfera marrón con degradado, que sube a 369 euros. Y en lo más alto de la gama está la EFK-200XPB-1A, con caja parcialmente en carbono forjado, bisel con tratamiento IP negro, esfera de carbono y correa de caucho, por 449 euros. Esta última es, además, la más ligera de todas: apenas 81 gramos, frente a los 153 gramos de las versiones en acero.

Nuevos Casio Edifice EFK-200 © Casio

Un Miyota 8215 que ya es un clásico del segmento

Por dentro, todas montan el mismo movimiento: el Miyota 8215, que ya vimos en la EFK-110 y que sustituyó al Seiko NH35 de la primera generación. Es un automático japonés con parada de segundero y cuerda manual, que late a 21.600 alternancias por hora y ofrece unas 42 horas de reserva de marcha. La precisión declarada por Casio es de \-35/+45 segundos al día, un rango algo más amplio que el que suele especificar Miyota para este calibre (-20 / +40 segundos al día), aunque en la práctica no se nota demasiado.

Y podemos apreciar el calibre a través de la ventana de exhibición de la tapa trasera, algo que, a pesar de no ser el calibre más estético ni mejor decorado, se agradece y me parece un buen argumento de compra para aquellos que nunca han tenido un reloj mecánico.

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Es visible a través del fondo de caja atornillado con ventana de exhibición, algo que se mantiene en todas las referencias, igual que el cristal de zafiro y la resistencia al agua de 100 metros.

Diseño: más integrado, más redondo

Lo que más ha cambiado respecto a la EFK-110 es el diseño de la caja y del brazalete. La EFK-200 da un paso hacia una forma más cercana a la cushion case, con una silueta algo más abultada y un bisel más ancho.

El brazalete, con eslabones en forma de H, se integra ahora de forma mucho más fluida con la caja, y los eslabones centrales tienen los bordes pulidos a espejo, lo que le da un toque más refinado sin perder el carácter deportivo. Excepto en la versión de carbono, que se acompaña con una correa de caucho con cierre de mariposa con pulsadores. Respecto a esta correa, no he podido probar la de esta versión, pero sí la de la primera generación EFK-100 y personalmente me pareció el punto más negativo, extremadamente larga y rígida.

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Medidas del Casio Edifice EFK-200

La primera EFK-100 medía 39 mm de diámetro y 12,5 mm de grosor. La EFK-110 bajó a 38 mm y 11,8 mm.

Esta EFK-200 mantiene el diámetro de 38 mm en las versiones de acero, aunque la distancia de asa a asa total sube ligeramente hasta los 43,6 mm y el grosor se queda en 11,9 mm. La versión de carbono es un poco más grande: 38,8 mm de diámetro y 43,8 mm de lug to lug, pero con el mismo grosor. Proporciones que van a quedar bien en prácticamente todas las muñecas.

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¿Merece la pena un Casio automático?

Cuando salió la EFK-100, muchos se preguntaron si tenía sentido un Casio con movimiento automático. Un año y tres generaciones después, la respuesta es bastante clara: sí, lo tiene. No porque Casio necesite demostrar que puede hacer mecánica, sino porque ofrece una alternativa muy competitiva dentro del segmento de entrada, donde compite directamente con los Seiko Presage, Orient Classic, Citizen Tsuyosa…

Además, la asociación con Toyota Racing en el WEC le da un contexto deportivo que encaja perfectamente con la filosofía "Speed & Intelligence" de Edifice.

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Personalmente, creo que cuanta más variedad tengamos, más beneficiado sale siempre el aficionado. En este caso, que una marca japonesa tan grande como Casio se atreva con los modelos mecánicos y, además, no se limite a hacer un primer intento o simplemente añadir nuevos colores, sino que apueste por un diseño completamente nuevo, una silueta diferente y unas esferas que llaman muchísimo la atención, me parece una decisión muy acertada.

Además, todo esto manteniendo un precio contenido, que es precisamente lo que puede hacer que alguien que nunca ha tenido un reloj automático, pero es fan de la marca, se anime a dar el paso. Y para quienes ya tienen una colección, también puede ser una opción muy interesante si buscan una pieza diferente, con una esfera trabajada, una buena relación calidad-precio y un calibre que, aunque no sea el más sofisticado, sí ofrece una fiabilidad más que probada. Por mi parte, creo que es una propuesta que va a gustar mucho.

© Casio

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Especificaciones Técnicas

Marca:  Casio
Modelo:  Edifice EFK-200
Referencia:  Acero con esfera roja: EFK-200D-4A / Acero con esfera azul: EFK-200D-2A / Acero con esfera de carbono: EFK-200CD-1A / Acero con recubrimiento IP dorado: EFK-200DG-5A / Carbono: EFK-200XPB-1A
Medidas:  Versiones con caja de acero: Diámetro: 38 mm / Distancia de asa a asa: 43,6 mm / Grosor: 11,9 mm / Peso: 153 gramos - Versión con caja de carbono: Diámetro: 38,8 mm / Distancia de asa a asa: 43,8 mm / Grosor: 11,9 mm / Peso: 81 gramos
Cristal:  Zafiro
Movimiento:  Calibre japonés automático Miyota con una precisión de -20 a +40 segundos al día, latiendo a 21600 A/h (3 Hz) con una reserva de marcha de 42 horas
Precio:  Acero con esfera roja (EFK-200D-4A) - Acero con esfera azul (EFK-200D-2A) - Acero con esfera de carbono (EFK-200CD-1A): 299 euros / Acero con recubrimiento IP dorado (EFK-200DG-5A): 369 euros / Carbono (EFK-200XPB-1A): 449 euros

El Tiempo de Alex

Me gusta tanto hablar de relojes, que con las redes sociales no era suficiente… así que ahora también escribo sobre ellos en Estrase! 😃

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