
Chronofixe Skin Diver, un auténtico skin diver para disfrutar del verano
Cada verano me hago prácticamente la misma pregunta: ¿qué reloj me llevo de vacaciones? Parece una decisión sencilla, pero no lo es. Tiene que ser un reloj que me sirva absolutamente para todo. Que funcione igual de bien con un bañador que con una camisa. Debe ser cómodo durante todo el día, aguantar playa, piscina, mar e incluso algún golpe inesperado y, sobretodo, pasar bajo el radar, para no estar condicionado visitando ciudades o nuevos sitios. Este año, uno de los candidatos más claros es el Chronofixe Sous-Marine, recientemente rebautizado como Skin Diver. Un reloj contenido, resistente y con una estética vintage muy bien resuelta y fiel al original que encaja perfectamente con esa idea de reloj para llevártelo de vacaciones y no pensar en cambiarlo.
Como sabéis, no es el primer Chronofixe que pasa por mis manos. Hace un tiempo pude probar también el cronógrafo Type 20, y si algo me queda claro es que la marca tiene muy definida su filosofía: recuperar sus modelos históricos con el máximo respeto posible. Más que reinterpretaciones modernas, lo que busca es mantenerse fiel a las proporciones, los detalles y el carácter de los originales, adaptándolos únicamente a los estándares actuales de fabricación. Y, una vez más, el resultado vuelve a sorprender muy positivamente.
El regreso del skin diver
Los skin divers tuvieron su gran momento entre finales de los años cincuenta y los sesenta. Eran relojes de buceo más ligeros, compactos y accesibles que los modelos profesionales de la época. Solían utilizar cajas delgadas, biseles giratorios, coronas sin protección y correas de caucho tipo Tropic, ofreciendo suficiente hermeticidad para el buceo recreativo sin llegar a las dimensiones ni a las exigencias técnicas de un diver profesional.
El propio nombre hacía referencia al skin diving, el buceo a pulmón o con equipo ligero. No necesitaban soportar profundidades extremas, así que podían mantener unas proporciones mucho más contenidas para su uso cotidiano. El Chronofixe Skin Diver recupera esa fórmula a la perfección. Está inspirado en el modelo Sous-Marine original de la marca de los años sesenta y mantiene todos los elementos reconocibles de aquella pieza, como la aguja minutera terminada en flecha, la aguja horaria tipo lápiz, el segundero lollipop y la combinación de numerales e índices de la esfera. Claramente, ha habido un trabajo de documentación detrás, y eso se nota en el resultado.
Un tamaño hecho para llevarlo todo el día
La caja mide 37 mm, aunque el bisel sobresale ligeramente hasta alcanzar unos 38 mm. A eso se suman aproximadamente 46 mm de lug to lug y un grosor de 12,8 mm, incluyendo el cristal de zafiro abombado.
Sobre el papel pueden parecer medidas pequeñas para un diver, pero en muñeca funcionan de maravilla. Tiene presencia suficiente, pero no resulta pesado ni aparatoso. La forma de la caja también ayuda. Mantiene la silueta arqueada y las asas rectas, pero inclinadas propias de los skin divers clásicos, por lo que se adapta muy bien a la muñeca. A nivel acabados, cabe decir que son sorprendentemente buenos para el precio, con combinación de pulido escobado y espejo. Comodidad, Check.
El diseño: sencillo, legible y fácil de combinar
La esfera mantiene una estética claramente inspirada en los relojes de buceo de los sesenta. Es limpia, muy legible y tiene suficiente personalidad sin necesidad de cargarla de detalles, además de un toque vintage que imita las esferas de la época envejecidas. Los índices también tienen una ligera pátina sin pasarse y debo decir que el lumen es bastante decente para el rango de precio.
El bisel de 60 clics incorpora un insert negro, escala completa y punto luminoso a las doce. Sobresale ligeramente de la caja, por lo que resulta realmente fácil de agarrar y accionar. Esa pequeña prominencia también aporta bastante carácter al perfil del reloj.
Es un diseño que funciona especialmente bien en verano. Tiene ese punto deportivo necesario para llevarlo a la playa, pero también suficiente elegancia para combinarlo con ropa más arreglada. Utilidad, Check.
Sin corona roscada… y con 200 metros de hermeticidad
Uno de los detalles más curiosos de este Skin Diver es su sistema de hermetismo. A diferencia de la inmensa mayoría de relojes de buceo actuales, no tiene una corona roscada. Y lo sorprendente es que, pese a ello, certifica 200 metros de resistencia al agua.
Sobre el papel puede generar cierta desconfianza, porque estamos acostumbrados a asociar cualquier diver serio con una gran corona roscada. Sin embargo, este Chronofixe demuestra que, con una buena ingeniería y un sistema de juntas bien diseñado, es perfectamente posible conseguir una buena hermeticidad sin recurrir a las soluciones habituales.
En la práctica, y siendo honestos, ofrece mucha más resistencia al agua de la que probablemente necesitaremos durante unas vacaciones normales a la orilla del mar o en la piscina. Resistencia, check.
Un auténtico strap monster
El Chronofixe Skin Diver es un auténtico strap monster. Gracias a sus proporciones contenidas y a un diseño muy limpio, acepta prácticamente cualquier tipo de correa. Una Tropic para potenciar todavía más su aire sesentero, una NATO para un toque más rudo o incluso las correas de piel (tan controvertidas cuando hablamos de relojes de buceo) le sientan sorprendentemente bien. Al final, los skin divers siempre fueron relojes mucho más versátiles que los grandes divers profesionales, y este mantiene perfectamente ese espíritu.
Dicho esto, si tuviera que elegir una única configuración para el verano, lo tendría bastante claro: brazalete mesh de acero. Creo que es la combinación que mejor le sienta. Refuerza todavía más esa inspiración vintage, resulta comodísimo cuando aprieta el calor y le aporta un punto de elegancia que hace que el reloj funcione igual de bien en la playa que durante una cena. Para mí, es la pareja perfecta para este Chronofixe. Polivalencia, check.
Un calibre que vemos a menudo, sencillo pero lógico
En el interior encontramos un Seiko NH35 automático, uno de los calibres más utilizados dentro de las micromarcas, sobretodo aquellas que quieren asegurar resistencia y confianza a un precio contenido. Como la mayoría ya sabéis, funciona a 21.600 alternancias por hora, ofrece parada de segundero, cambio rápido de fecha y una reserva de marcha de aproximadamente 41 horas.
No es un movimiento especialmente sofisticado ni pretende serlo. Es una elección lógica para un reloj pensado para utilizarse sin preocupaciones: fiable, robusto y muy sencillo de mantener. Confianza, check.
El reloj de vacaciones casi perfecto
Lo que más me gusta del Chronofixe Skin Diver es que hace check en todos los requisitos que busco cuando llega el momento de hacer la maleta. Tiene un tamaño contenido, resulta muy cómodo y funciona perfectamente en situaciones muy diferentes. Aguanta el agua, tiene una construcción sólida y no es uno de esos relojes que llaman la atención de todo el mundo a varios metros de distancia. Al mismo tiempo, tiene suficiente personalidad como para no sentirse un reloj genérico. La estética vintage, el perfil de la caja y el diseño de sus agujas le dan mucho carácter sin convertirlo en una pieza complicada de combinar.
No intenta ser el diver más técnico, ni el más grande, ni el más espectacular. Recupera una fórmula mucho más sencilla: buenas proporciones, un diseño extremadamente fiel al original, una construcción sólida y una hermeticidad más que suficiente para cualquier plan de verano. Es un reloj que pasa bastante desapercibido para quien no conoce la marca, pero que recompensa a quien aprecia las reinterpretaciones históricas bien hechas. Y quizá ahí esté su mayor virtud: no intenta reinventar el skin diver, simplemente recuperarlo con mucho respeto y adaptarlo a los estándares actuales.
Para mí, eso lo convierte en no solo en un reloj que tiene mucho sentido en una colección sino sobre todo, en uno de los que más sentido tienen cuando llega el momento de elegir un único reloj para las vacaciones.
Especificaciones Técnicas

The Watch Caliber
Aficionado a la relojería y la fotografía, ha fusionado estas dos pasiones compartiendo contenido de relojes, micromarcas, correas y brazaletes a través de su lente.










